miércoles, 28 de abril de 2010

poesía >policía


Una librería quemándose es tan triste como un elefante en agonía. Dicen que el papel lo aguanta todo quizá por eso llena tanto un buen libro. Pero también es frágil al fuego, que a ceniza o asesina sus páginas; y al agua que diluye las ideas de la tinta y ondea sus hojas hasta volverlas inaccesibles. Réquiem para El Pensativo. Por la palabra, las ideas, las imágenes, los conceptos que no serán devoradas por cerebros sedientos de saber.
Un festival de poesía es una invitación a creer en el espíritu transformador del arte; una metáfora en honor a la poeta Isabel de los Ángeles Ruano y los del perdido otoño, los del viento, los que llevamos nuestra vida más atada a los cielos que a la tierra y que vamos cantando, desde siempre cantando. Quetzaltenango y su satélite de plata, ceniza y poema que celebra a quijotes y locos.


Pienso en mi madre, pegada a un libro que nunca es el mismo, leyendo para vivir, viviendo para leer. Pienso en mi padre, pegado a un libro, que lo acerque a la pureza de las ideas, a la esencia de la sabiduría. Agradezco mi herencia que cabe entre mis ojos, que se multiplica en cada paso de la hoja, en cada frase leída, digerida, analizada, amada. Mi herencia son las letras del abecedario que con su infinidad de combinaciones incluye todo lo visible y lo invisible.
Mis neuronas que asesino día a día, y alimento día a día, bailan con las palabras, se divierten, se enriquecen. Hacen una orgía de sonidos e ideas, moldean mi existencia con su fina existencia, con su poder reparador. Tomo un libro entre mis manos, lo celebro, lo cerebro. Me invento una palabra que dure toda la vida, sale de mi boca torpe y vuela, da vueltas como semilla al viento, como parapente en perpetua caída.
Quiero una estación de poesía en cada esquina, sin policías.


(Columna publicada en elPeriódico el miércoles 28 de abril del 2010)

martes, 20 de abril de 2010

Se mueve




Dibujo: Joaquín Arrivillaga, notese que dice cunla en lugar de cuidenlo.

Son las 4:20 de un veinte de abril, soleado y húmedo. Mi corazón y mis nervios agradecen los frutos de la tierra, las hierbas que me animan el espíritu y templan mis días. Me abrumo. Un té que me relaja y ahora un café que me revive. Me equilibrio.

Me sumerjo en Atitlán, nada empaña su belleza de espejo celestial. Así tan quieto y azul, nadie creería que vive en la cuerda floja, en peligro permanente de perderse en la espantosa modernidad del dinero (diría Echenique). Pero mi lago es fuerte, urbano y famoso, se está defendiendo. Entro a sus frías aguas y salgo en otro lado, es una laguna que no conozco más que en mis deseos, un lugar para cumplir sueños y jugar a encontrar paraísos perdidos. Lachúa y sus más de doscientas tipos de animales, con sus otros cientos de especies de flora. Y yo sin aún haber respirado su aire, ni dormido entre sus ruidos nocturnos. No me han mordido sus pececitos amigables, ingenuos de la maldad humana.

Ahora me transporto a otras aguas, estoy flotando en la Laguna del Tigre, y no quiero ser cadáver envuelto en petróleo. Este humedal con más de trescientas lagunetas y ríos pertenece a la Reserva de la Biosfera Maya, es parque nacional, biotopo, es la reserva de agua dulce subterránea más grande de Guatemala y refugio de cientos de aves migratorias de toda América. Es casi el único lugar donde aún viven jaguares y pumas salvajes, tapires, guacamayas y otras especies que ya sólo vemos en la televisión. Y todo eso se encuentra en grave peligro de desaparecer para siempre. No hay dinero en el mundo capaz de crear vida. Me uno a las acciones por la no renovación del contrato petrolero 2-85 en la Laguna del Tigre. Y digo No a Perenco, a Tomza, a Montana, a Marlin, las mega hidroeléctricas y la explotación irracional de los recursos naturales.

En el día de la Tierra y en todos los demás días del año, digo No, digo No, digo No. Paz en el mundo.


Lucha Libre publicada en elPeriódico el miércoles 21 de abril.

jueves, 15 de abril de 2010

Picoteando temas


· Quisiera dejar de sentirme en un país a la deriva. La calle me aflige, las noticias me aterran. No quiero plomo en mi cabeza. No quiero ver los ojos fríos de la muerte tan rápido. Y sin embargo, esa cercanía con la violencia y con el terror funciona como gasolina en mi existencia. Si hoy será mi último día sobre la tierra vamos a bailar toda la noche, besémonos hasta al amanecer, brinquemos juntos hasta que el mundo de vueltegato.

· Un pañuelo que no es nada más que un trapo inerte. De pronto cobra vida, crece, vuela, sueña, siente, transmite. Atrás de esa aparente magia, hay un titiritero, un pequeño Dios creador de vida. Los vi la semana pasada en Atitlán, ahora andan por Antigua. Me quito el sombrero ante su esfuerzo, un festival que reivindica el derecho a la alegría, la importancia de las historias, de la felicidad y de la magia. No se lo pierdan, nuestro niño interno también merece divertirse.

· Un festival es un milagro. Es una apuesta contra la estupidez, contra el consumismo y el fracaso. Es un esfuerzo titánico para compartir el arte, la sensibilidad, la posibilidad de un mundo mejor. Ahora se celebra el mes de la danza, vendrán bailarines internacionales y los mejores de Guate se preparan para dar todo de sí. El cuerpo como instrumento de comunicación y cambio. Vea el programa completo en: festivalnacionaldedanza.blogspot.com

· A cada rato soy testigo de algún nuevo suicidio facebookiano. Tantos que se rasgan las vestiduras contra la red social. Que es exhibicionismo, que promueve el chisme y hasta la infidelidad (¡por favor!). Para mí es como la vida misma, cada quién le saca la raja que quiera, la utiliza o se deja utilizar. A mí me acerca a un montón de gente que de otra manera sería imposible, pone temas en discusión a veces tontísimos y otros profundísimos, me entretiene y claro también me quita el tiempo, como ver volar un pájaro.

· Hoy no nos interesa quién ocupará el cargo de Fiscal General pero mañana podríamos estar en el banquillo de los acusados y arrepentirnos de no habernos involucrado. ¡Ánimo Guatemala! (¡ja, ja, ja!).

martes, 6 de abril de 2010

Macario, Slim y k’ixibal


Conocí a Macario Morales realizando un reportaje sobre Derecho Indígena en Chichicastenango. Lo acompañé durante una semana en sus labores de impartir justicia y de intentar mantener las cofradías vivas. A pesar de su escaso uso del idioma castellano, y de mi nulo conocimiento del k'iche' nos entendimos bien. Me fascinó su sencilla sabiduría, su humildad y su humor. Pero lo que más me impresionó fue su tenacidad y su estrategia para cumplir su mandato de velar por los bienes del pueblo.

La Alcaldía Indígena de Chichicastenango cuenta con documentos legales desde 1905 que los certifican como dueños de varios edificios del centro de la comunidad. Pero en 1973, un alcalde municipal ursurpando el puesto del alcalde indígena donó por Q.20 varias propiedades. Una a Guatel, hoy Telgua, la telefónica guatemalteca propiedad de Carlos Slim (el hombre más rico de México), y otra a Correos, S.A.

Cuando Macario asumió su puesto de alcalde auxiliar decidió recuperar esos bienes en base al diálogo, el consenso y la armonía, pilares de su sistema de justicia. La estrategia estaba basada en la palabra k’iche’, k’ixibal, que no es otra cosa que la vergüenza. Si ellos lograban que los dueños de Telgua y Correos, S.A. se enteraran de que la compra había sido ilegal, seguramente se sentirían mal. Consiguieron una cita con los encargados de Correos, S.A. El representante de Correos expresó que no sabía nada de eso, se disculpó y devolvió el inmueble a la Alcaldía Indígena.

No sucedió lo mismo con Telgua. La teoría de Macario es que el propietario del inmueble (Slim) nunca se enteró de este problema, todo fue resuelto por sus representantes en Guatemala.

Luego el caso pasó del sistema de justicia consuetudinario al oficial donde el equipo de abogados del millonario, tenía las de ganar.

Pero en una histórica sentencia, el mes pasado, el Juzgado de Primera Instancia Civil de Quetzaltenango otorgó un amparo a favor de la Alcaldía Indígena de Santo Tomás Chichicastenango, Quiché, para recuperar el inmueble.

¿aceptará Goliat su derrota ante el David quichelense?

Ojalá que Slim sienta vergüenza, respete esta sentencia y devuelva lo que no es suyo.

martes, 30 de marzo de 2010

Semana Santa (opciones para evocar)


Volver a ser niña arrugada y experimentar con los pies las piscinas de Likín. Manos de viejita, tembladera bajo la toalla y el deseo eterno de más papas fritas mojadas. No hacer caso de las ruinas diluidas en arena negra y murmullos de mar que aconsejan guardar los buenos recuerdos entre conchitas.

Voy en mil regresos, mi estómago un huracán sublevado, pidiéndole a Diosito no vomitar para no arruinar el viaje familiar siempre al borde del caos. Contar los kilómetros para restarle los minutos al tiempo y que aparezca el quetzal de piedra que desde la orilla de la carretera -entre verdes violentos- permanece inmenso en mi memoria.

Escoger el frío de La Montaña para entrar por garita de club campestre. Columpios, en un bosque amigable, churrasqueras y caminitos para perderse. Mis recuerdos enmohecieron pero olores y sensaciones vuelven intactos de aquellos días.

Ser libro leído en hamaca bajo anteojos de sol, lectura de verano para engrasar con bronceador. Coca cola con hielo, coco frío, hielera cervecera. Chancletear bajo las palmeras buscando sapos para volverlos príncipes de un solo beso. Descubrir que la sensualidad también cae en chorros de sudor.

Evocar la Libertad en una playa del otro lado de la frontera.

Sentirse iguana desnuda en las piedras de San Marcos La Laguna, zambullida helada entre turquesas y azules.

Acampar una semana en Chikabal para saber que el amor es para siempre, aunque la neblina a veces borre los contornos de mi laguna sagrada. Confiar en que las noches más frías no apagan el fuego cuando queda el aliento que sopla cenizas y derrite poco a poco las escarchas del corazón.

Bajar corriendo un volcán y llegar exhausta con olor a corozo en la ropa, a tiempo para sentir la procesión por dentro.


lunes, 22 de marzo de 2010

De Nebaj a Toulouse


El largometraje Distancia fue seleccionado para participar en el Festival de los Rencontres Cinémas d'Amérique Latine de Toulouse 2010.

El sol aún no ha salido en la aldea Turanza en Nebaj, Quiché pero la actividad comenzó desde la madrugada para un pequeño equipo de producción que prepara la filmación de una escena donde el protagonista deja su trabajo en la parcela para emprender el viaje más importante de su vida.

Distancia” es el primer largo del cineasta guatemalteco Sergio Ramírez y narra el viaje de dos días y 150 kilómetros de Don Tomás Choc para reencontrase con su única hija, Lucía, a quién no ha visto en veinte años.

Con este sencillo argumento, Ramírez apuesta por el cine de autor, y realiza una producción modesta en términos económicos (menos de 25 mil dólares), que pone énfasis en la historia y las imágenes.

El plan es que no hay plan

Los protagonistas no recitan un guión aprendido. En la escena filmada en la Cantina el Corralazo, el personaje principal platica en idioma quiché con un ex guerrillero (curiosamente interpretado por un ex PAC). El director, Ramírez, no conoce el idioma pero confía en lo que su ojo esta viendo, en la fuerza de las imágenes y en sus protagonistas.

El papel principal recae sobre Carlos Escalante, de origen quiché, quién no es actor profesional pero es un personaje conocido en el medio artístico quetzalteco por su entrega en los temas culturales y espirituales. Durante la filmación ha tenido que grabar partes en los idiomas castellano, q’eqchí, quiché e ixil.

El equipo técnico conformado por una docena de profesionales trabajo durante más de veinte días en locaciones rurales de Huehuetenango y Quiché, precisamente en las áreas más golpeadas por la guerra. Quizá por eso, cuando han tenido que explicar a los lugareños de que se trata la película, los comentarios han mostrado empatía con el tema. “Eso mismo le sucedió a mi vecino”, “Yo conocí a muchacha que vivió esa historia.”, etc.

El guión esta basado en una experiencia real, de la que Sergio Ramírez fue testigo cuando trabajaba grabando un video documental. Durante el rodaje, también se fue editando. En las noches bajaban las imágenes en una computadora y el cubano Joel Prieto las editaba con la finalidad de estar a tiempo para presentarse en el festival de Toulouse, con el que director y productor habían tenido contacto previo.

La brecha para este festival la abrió el cineasta Julio Hernández, quién participó y ganó apoyo económico para su primer largometraje Gasolina. “El año pasado, Melindrosa Films de Hernández nos cedió su lugar para poder presentar Distancia” comenta Joaquín Ruano, productor.

Ahora están contentos porque fueron seleccionados para concursar con otras seis películas. Los ganadores se anuncian durante la clausura, el 28 de marzo. El premio consiste en la financiación de la posproducción del proyecto en Francia que puede incluir con prestaciones de servicios de sonido, edición de sonido o mezcla o proporcionan los subtítulos de traducción / adaptación de subtítulos al francés o la distribución o difusión entre los 63 miembros de Europa Distribution (de 19 países europeos).

Así que las primeras escenas de cine guatemalteco filmado en Nebaj, serán vistas estos días en Toulouse.