martes, 9 de febrero de 2010

Motorcito


Podría suceder en Quiché pero se repite a lo largo y ancho del país. Son una fuerza de trabajo anónima e invisible. Son parte del motor de este país. Los vemos en todos lados, realizando los trabajos más inverosímiles, peligrosos y peor pagados.
Ahí están picando piedra en las montañas de los Cuchumatanes, con sus pequeños brazos apenas levantan la pala para tapar los hoyos de la carretera a Chisec. Sacan arena del Río San Francisco y piedrín de los cerros. Llevan sobre sus diminutas espaldas tareas enteras de leña. Levantan costales y con un mecapal son capaces de cargar un mundo. Pasan la vida lustrando zapatos. Sus pequeños dedos saben escoger los frutos maduros del cafetal y esquivan con facilidad las espinas que magullan sus manos en época de cosecha. Su agilidad para desenvolver y envolver es fundamental para trabajar la pólvora, así pierdan un dedo en el intento.
Para ellas, la vida no es tan diferente. Son niñas madres de sus hermanitos, son niñas cocina de su familia, son niñas sirvientas toda la vida. Ahí están con las manos y los pies fríos haciendo cola en el nixtamal, corriendo peligro al recoger el agua en el río, contando los centavos en el mercado para ayudar en la compra. No les da miedo quemarse al voltear las tortillas en el comal, ni atender a los borrachos en la cantina de la abuela.
Los niños y niñas de este país contribuyen a la creación del producto interno bruto, lo hacen por necesidad y por solidaridad con su familia. Y si alguien se atreve a preguntarle si conocen los derechos del niño, puede ser que hasta contesten: “Sí, tengo derecho a trabajar”.
Y la vida se les va en eso.


A Claudia Navas.

4 comentarios:

Amarillo dijo...

Describirte lo que me transmite el texto se resume en decir que me siento impotente y culpable por malgastar recursos que sé alguien los utilizaria mejor que yo.

A veces dan ganas de tener un poder super natural para poder cambiar las cosas, pero no nos queda nada más que el trabajo de hormiga.

Me parece muy buen texto.
Saludos.

Wotzbely Suárez dijo...

Maldito mundo. No, maldito sistema. Sáqueme de una duda ¿quién es Claudia Navas?

Lucha dijo...

Claudia Navas es una defensora de los derechos humanos. En la pagina de entremosleaguate.org podes ver un video que hicieron sobre su trabajo

Manuel dijo...

Que jodido sentimiento me quedo...