lunes, 15 de febrero de 2010

Santiago Atitlán toma acciones contra la basura

Foto cortesía de: Eva Munracht
Tomado de: Laboratorio de Medios.

Al bajarse de la lancha en Santiago Atitlán saltan a los ojos, los basureros nuevos. A lo largo de la playa se ven parejas de depósitos gemelos que se diferencian por dos letras: “orgánico e inorgánico” dicen sus etiquetas. Adentro, se ven cáscaras de banano conviviendo indiscriminadamente con bolsas plásticas y pajillas. El otro basurero también tiene mezclados los desechos. Quizá las autoridades locales deberían poner los letreros en idioma tzutujil.
Sin embargo un aire de esperanza atraviesa la avenida atiteca. Todo un sistema de manejo de desechos sólidos está siendo inaugurado en el pueblo. El presidente no tardará en aparecer y el alcalde encargó que limpiaran las calles, que sacudieran las bancas y que estrenen sombrero los principales del pueblo para recibir al jefe de Estado guatemalteco.
La celebración no fue sólo porque pusieron basureros y ya. Esto ha sido acompañado por campañas de sensibilización y educación con habitantes de varias comunidades de Santiago. Empezaron con un proyecto semilla con los cantones Chukmuk y Tzanjuyu para que separen la basura e irán incorporando a los demás cantones poco a poco. Estas dos aldeas han comenzado a sacar su basura orgánica en bolsas verdes y la inorgánica en costales, y la peligrosa en bolsas negras para que su manejo sea más higiénico y manejable. En un futuro la compra de basura puede contribuir a mejorar las economías familiares de los locales.
Mientras tanto, la basura, problema de todos empieza a tener solución. “Como gobierno local tenemos un plan para proteger no sólo el lago y medio ambiente si no también los recursos naturales. Este es el primer municipio que tiene un plan de manejo integrado” comento Manuel Reanda, alcalde de Santiago Atitlán en una conferencia de prensa la semana pasada para dar a conocer estos proyectos.
La Cooperación Italiana en Guatemala está detrás de esto. Benedetta Letrera, coordinadora de AFRICA '70 y del Proyecto de Saneamiento ambiental urbano en Santiago Atitlán comenta que este plan de manejo fue elaborado a partir de múltiples estudios y que contiene varios puntos como; gestión del sistema; educación ambiental; sistema de recolección y un centro de transferencia de 2 hectáreas. Aquí el orgánico se lleva a una compostera y se clasifica y almacena el inorgánico se va para su venta. Además se cuenta con un relleno sanitario (6,000 metros), que se utilizará como destino final adecuado para algunos desechos.
La educación ambiental ha sido fundamental para que se lleve a cabo este cambio de hábitos en los 500 habitantes que ya clasifican su basura desde hace dos meses. Y ahora se están incorporando las iglesias evangélicas, escuelas, el mercado y otras familias que espontáneamente quieren ser parte del cambio.
Antes toda la basura de Santiago se iba a un barranco, en el parque natural del Reu Tepepul, causando un verdadero desastre ecológico. Ahora pueden verse los 3 camiones de volteo comprados en cooperación binacional recogiendo los desechos y llevándolos al nuevo Centro de transferencia en la aldea Tzanchaj (en los terrenos dónde al principio iban a ubicar a las víctimas de Panabaj). Este centro tuvo un costo de poco más de cuatro millones de quetzales.
En el terreno, custodiado por el volcán San Pedro, se empezará a producir abono orgánico que dará fuentes de trabajo e ingresos económicos extras a los trabajadores del lugar y permitirá el uso adecuado de los recursos. Además se contactaron con empresas que compran material como vidrio, plástico o latas.
Francisco Check Pablo, alcalde auxiliar de Santiago durante la inauguración del centro comunitario Chukmuk comentó que capacitaron a veinte mujeres vigilantes del medio ambiente y emprendedoras que realizan bálsamos, y shampoos naturales con plantas medicinales. Este centro incluye: una oficina de la mujer, un centro de periodismo y cultura, clínica de medicina natural, oficina de la tercera edad, oficina gestión de riesgos, oficina de jóvenes, consejo de ancianos y COCODE y un puesto de salud. Todo esto también apoyado por los italianos.
Un paquete de herramientas educativas que incluye el Manual de gestión ambiental para la administración de centros educativos y un libro de Cambio Climático fue entregado también por personeros del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales.
Hoy en día, estudiantes de al menos doce institutos de básicos de Santiago Atitlán dividen el vidrio, el papel y el aluminio, y lo transportan al centro de reciclaje municipal.
Todo esto no queda aquí, Reanda esta por presentar un reglamento municipal para el manejo de desechos sólidos y continuar con acciones ya implementadas como el vivero municipal con mas de 60 mil plantas el vivero de café con 30 mil plantas, el de aguacate hass con 5 mil plantas, la reforestación comunitaria con 25 mil árboles y el mantenimiento de 8 hectáreas de arboles por regeneración natural, entre otras acciones.

CAJA DE DATOS
5.627.440 kilogramos de basura al año genera Santiago Atitlán.
De esto el 63,25% es desecho orgánico, un 36,75% es inorgánico y de esto solo el 5,45% son residuos no recuperables, en el resto son materiales reciclables.

4 comentarios:

Roberto dijo...

Todo lo escrito se ve perfecto, y las autoridades han logrado ponerle buena cara al asunto, aunque, en realidad, los cambios mas necesarios y reales han tomado segundo lugar a la fachada del asunto. Uno de los problemas es que hay tantos millones de Quetzales flotando que todos estan buscando como coneguirlos en vez de enfrentar el problema.
La realidad es que la basura todavia esta siendo tirada a la misma sanja y la mayoria del pueblo todavia no entiende el concepto de reciclaje.Como siempre, las decisiones estan siendo hechos sin transparencia y por un grupo muy pequeño. La parte mas importante de cualquier programa ecologico, que es la diseminacion de informacion y educacion, no se ve en las calles de Santiago. Lo que hace falta es organizacion local alrededor del problema en todos los niveles sociales en vez de lo de siempre, que es la ilusion que alguien va a venir a arreglar la cosa y nosotros el populo no necesitamos preocuparnos del asunto.

Lucha dijo...

Es cierto eso que dice Roberto. Sin conocer mucho, pienso que al menos el alcalde parece tener voluntad de trabajar. Los pobladores también deben involucrarse y fiscalizar el dinero que supuestamente hay para el tema ambiental

Benedetta Lettera dijo...

Hola Roberto,
El proyecto que se ha realizado en Santiago Atitlán se ha basado en la participación activa de toda la población, ya que solo si la población participa se puede lograr un cambio real en el manejo de la basura. El Plan de manejo se ha diseñado con la gente y sus líderes. Los COCODES, organizaciones locales, grupos organizados, iglesias, escuelas han participado en todo el proceso y en todas las actividades. En las jornadas de limpieza que se han organizado, han participado mas de 6.000 personas, 2 cantones han sido capacitados sobre la separación de la basura, y actualmente el 75% de los comercios de Tzanjuyú, el 85% del mercado y las familias de Chukmuk están separando sus desechos. Además, muchas familias que todavía no han sido capacitadas están entregando su basura separada al nuevo tren de aseo.
Yo vivo en Santiago desde hace 5 años, y te aseguro que aquí no se pueden hacer cosas de fachadas.. la gente tiene un carácter fuerte, fiscaliza, pregunta, participa, por eso me gusta trabajar aquí y por eso hemos podido obtener tan buenos resultados con el tema basura, que es percibido por la gente como una emergencia y un problema culturalmente inaceptable. En fin, cuando se habla de proyectos de cooperación, algunos se imaginan muchísimo dinero que se va desapareciendo saber dónde. Bueno, no es así, no siempre por lo menos. En el caso de nuestro proyecto cada centavo se ha gastado con consciencia y transparencia, las cuentas han sido detalladamente analizadas por el donante, que tiene reglas administrativas estrictas. Además, te aseguro que todo el equipo del proyecto, y el personal de la Muni, han trabajado durísimamente durante 9 meses para lograr los resultados. Finalmente, es cierto que queda mucho por hacer, y que hay que seguir el programa de educación ambiental con el resto de la población (se ha diseñado un programa educativo de 2 años para atender a todos los 42.000 habitantes), pero consideramos que se ha hecho un primer paso importante, y lo ha hecho el pueblo de Santiago Atitlán con nuestra ayuda técnica y financiera.
Espero haber aclarado un poco el tema.

Manuel Solórzano dijo...

No conozco del tema más de lo que he leido aqui, pero me pareció muy oportuna, justa y de buen augurio el hecho que la Sra. Lettera hable con tal propiedad del tema, al vivir en el lugar no le dan gato por liebre. Espero que el proyecto funcione a largo plazo y sea un ejemplo para iniciar una cultura de reciclaje. Saludos,