martes, 4 de diciembre de 2012

¡Diablos!

Las monjitas me enseñaron quién era el diablo y no precisamente con dulces parábolas. El diablo para ellas, era todo aquel que no creyera en la palabra divina, que no siguiera los diez mandamientos y que osara pensar o creer que en el placer puede haber algo bueno. Pero fueron los coscorrones en la cabeza que me daba el sacerdote, con el que a puro huevo tenía que confesarme, los que hicieron que sintiera el demonio por primera vez en mi corazón. El demonio como ese sentimiento siniestro que crecía en mi interior, al sentirme humillada por el golpe y la risa de superioridad de este ser que juraba tener un pacto con Dios. Luego dejé los colegios de monjas por un tiempo y fui normal, laica, feliz. Hasta que regresé de nuevo a las monjitas y otra vez vi al diablo en los ojos de la represión. Las mujeres no podíamos reírnos francamente, ni sentarnos con las piernas abiertas, ni andar pensando en hombres, mucho menos en sus partes pudendas. El diablo, nos decían, está en los ojos del hombre, en las manos de los hombres, en el cuerpo de los hombres. El diablo es íntimo amigo del placer. Lo decían con tanta pasión, que a mí en vez de alejarme de la tentación, me daba una enorme curiosidad. Pasaron los años, crecí, dejé las religiones a un lado, y adopté mi propio Dios y mi propia moral. Para mí, hoy el diablo va por dentro. Mis demonios son mis odios, mis frustraciones, mis rabias, mis malos sentimientos. Procuro no buscar al diablo en los otros, sino saberlo discreto palpitando en mi interior. Pero de vez en cuando lo saco a pasear, en su día o no, nos vamos por ahí buscando el fuego eterno. (Foto: La huella del diablo en la catedral de Münich, Alemania).

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Guatedisney

Sueñan con vivir en un mundo de fantasía. Piensan que sería tan bonito un país donde se patine en hielo y los copos de nieve blanqueen nuestros techos, así como la manzanilla aclara nuestro cabello. Comeremos pavo, agradeciendo a nuestro único Dios que nos dio un día más para comprar y aprovechar las negras ofertas del viernes que harán que nuestro hogar se parezca al que brilla en la pantalla plana. En este mundo ideal es deber censurar a las mujeres desnudas y crucificadas que atentan contra la sagrada religión oficial. ¡Qué de mal gusto ese recordatorio inútil de la violencia nuestra de cada día! La religión oficial se respeta, pero de las creencias de los “otros”, bien vale sacar raja. No me extraña que la cajita feliz, Baktún 13
gane algún premio gerencial. Qué bonito vivir de espaldas a la realidad y gastar más de un millón de quetzales en remodelar la casa de descanso del gobernante, mientras hay familias enteras que pasarán los días más fríos de su vida en refugios o en la calle. Para que el país sea perfecto, haría falta sacar todo el oro y minerales vendibles que hay en las montañas y volcanes del país que solo sirven como paisaje inútil, mientras que explotadas y dinamitadas aplanan nuestro paisaje (mejorando la sagrada libre locomoción) y además dejan comisión. Hablando de comisión, imagino que los diputados que regalaron las frecuencias de televisión y radio, sacaron suficiente dinero para comprarse casa en Miami, y pasar las vacaciones en el sagrado mundo de la fantasía. Porque Guate es demasiado real.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Paradojal y surrealista

Las buenas noticias las encuentro amontonadas en las secciones culturales de los periódicos, muchas veces reducidas a breves notas, apenas comentarios, pincelazos de una realidad fértil y diversa en su expresión. Pero afuera en restaurantes, bares, calles, teatros, centros de estudio, en todos los rincones de Guatemala hay poetas, pintores, cineastas, músicos, artistas que aportan desde sus distintas disciplinas un rico caudal de conocimiento, debate, crítica y propuesta que rebasa los límites de “lo bello y lo estético” para insertarse también en el pensamiento político y en lo cotidiano. En un país donde el presupuesto se va en lo “urgente” queda poco para lo importante, pero estoy convencida de que si nuestros gobernantes no robaran tanto, habría dinero de sobra para apoyar la creación artística como se lo merece. Pienso en Joaquín Orellana, en su año y en el enorme esfuerzo que hacen sus amigos por agasajarlo en vida, convencidos de la suerte que tienen de conocer a un genio tan lúcido y activo. No es suficiente que particulares asuman un papel que debería cumplir el Estado. Ningún gobierno, entidad o empresa ha tenido la lucidez de apoyar seria y continuamente sus proyectos. El legado del compositor rebasa los límites de las fronteras, es universal. Joaquín tiene una plaza que lleva su nombre como Tasso tiene una banca. Pero el mejor compositor de Guatemala no tiene un piano donde hacer música, nunca ha tenido un piano propio, como dice Orellana: “así de paradojal y surrealista es este país”.
Foto cortesía de Morena Joachin Pérez.

jueves, 15 de noviembre de 2012

De ocas silvestres

Nunca me habían dado tantas ganas de vivir en otro país como siendo libre en las calles de Berlín. Muchos años antes que yo, el poeta Otto René Castillo sintió esa magia que plasmó en el poema Todo Berlín está en tus ojos . Regresar a casa sola de madrugada sin miedo a que me descuarticen, dejar mi bolsa en la barra de un bar y bailar sin preocuparme de que me la roben, abrirme al diálogo con personas diferentes son ejemplos ‘light’ de cómo me sentí. En Guatemala se nos olvida que lo normal es no sentir paranoia y no al revés. Berlín es un bastión de la rebeldía, la solidaridad, la cultura, la tolerancia y el punk, manifestar aquí es un deber ineludible. Es una ciudad que entiende que la diversidad es ganancia. En el cielo las ocas silvestres vuelan ordenadas hacia otros países en busca de una vida mejor, pero para los humanos migrar es durísimo, se necesita mucho coraje para dejar atrás los amigos y la familia, y si no que lo diga Nim Alae, el primer exiliado político en tiempos de “paz”. A veces es lo único que queda para no morir asfixiado en la desastrosa realidad que nos mueve al piso y nos vota al suelo cada cierto tiempo, metafórica y literalmente. Es terrible que sea más fácil viajar para las cosas que para las personas. Este año se firmó el Acuerdo de Asociación (un tratado de libre comercio) entre la Unión Europea y Centroamérica, que favorece a los grandes empresarios para que puedan exportar sus productos. Los perdedores como siempre son los pequeños negocios que no pueden competir de igual a igual con los dinosaurios. Quiebras, desempleo y más migración nos espera. Envidio tanto a las ocas silvestres.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Nunca más

A los alemanes les costó mucho aprender que en las guerras nunca hay ganadores y que masacrando pueblos y razas no se llega a nada más que a la vergüenza. Para que nunca más se les olvide llenaron de recordatorios y placas toda Alemania. Ahí donde murió un judío hay un monumento para que no quede duda del horror. Supongo que conscientes de lo terrible de su propia historia, se preocupan cuando ven que en otros países se repite el genocidio o el racismo. La semana pasada organizaron en Frankfurt el simposio Guatemala, nunca más
con el fin de conocer más a profundidad cómo vamos en la construcción de nuestra anhelada paz. El 2,012 les pareció una fecha adecuada porque se cumplen 30 años de la cúspide de la violencia y 20 años de la entrega del Premio Nobel de la Paz a Rigoberta Menchú. Un panel ecléctico en territorio neutro intentó dar luces de la realidad del país y yo fui una de las invitadas que intentó responder: ¿Cuánto hemos avanzado en los Acuerdos de Paz? ¿Estamos construyendo una democracia? ¿Cuál es el camino que nos falta recorrer? Por mucho que debatimos no logramos llegar a una conclusión certera. Para mí fue valioso el encuentro porque en Guate casi no hay espacios de debate. Pareciera que tenemos miedo a recordar, no le hemos encontrado el chiste a la memoria, a la verdad y a la justicia. Palabras que ojalá sigamos oyendo por mucho tiempo para que nunca más se repita la historia, para que nunca más regresemos a la indiferencia o al miedo de luchar por un mejor país. Si algo tengo claro es que solo nos queda seguir avanzando, pasito a pasito.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Tenemos

La diversidad de Guatemala alcanza para satisfacer los gustos más disímiles, para darle alegría a cada corazón. Lo ideal debería ser no pelear con las diferencias. Apostar por la tolerancia. Tenemos el “Halloween” para quienes han absorbido la cultura gringa en todo su esplendor, aquellos que aman las calabazas, los disfraces y los dulces. Y tenemos los “contras” que piensan que el Día de Brujas es una maléfica alienación y que el diablo podría aprovecharse de nuestra nobleza y poseernos frenéticamente por estar jugando con el fuego eterno de los caldos. Tenemos el fiambre, esa gran tradición gastronómica gurmé que suele poner en aprietos a las mujeres de la casa en la picadera, picadera y picadera de verduras y embutidos, y que también atenta contra la economía familiar, porque los precios nunca son fijos en este país que juega a especular hasta con el tomate. El fiambre es responsable de los suspiros más nostálgicos entre los guatemaltecos que se encuentran fuera del terruño. Tenemos las carreras de caballo en Todos Santos Cuchumatán, una tradición a la que recomiendo asistir por lo menos una vez en la vida. Tenemos los cementerios grandes y chicos, los cementerios de pueblo con su folclórico colorido, tenemos los llantos y los gritos, las marimbas y los conciertos en los camposantos. Tenemos los más grandes y elaborados barriletes del mundo, que vuelan cada año al cielo con sus mensajes para el más allá. Y lo mejor de todo, es que tenemos la libertad para escoger entre todas estas opciones la que mejor se adapte a nuestras demandas espirituales o consumistas.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Asco

Sesenta y ocho años han pasado desde que Guatemala vivió el momento más emocionante de su vida independiente. La Revolución de Octubre fue el único evento multitudinario capaz de unir a los guatemaltecos para acabar con una dictadura y modificar el rumbo de la sociedad. Aunque hoy la recordemos y conmemoremos con devoción y nostalgia, desde esos gloriosos días no ha crecido en Guatemala otra generación igual, con el valor suficiente para unirse y salir a las calles a hacer historia. Triste nuestro caso. Al contrario, parece que el movimiento social va para atrás. Las patanerías machistas de la Huelga de Dolores, las incoherencias de Joviel Acevedo, los destrozos que cada manifestación deja en la ciudad, nos alejan más del anhelado movimiento cívico. Nadie propone algo capaz de hacernos vibrar de emoción y que nos motive a volcarnos a las calles. ¿O será que la prensa ha puesto solo el foco en los destrozos que dejan las manifestaciones y se ha olvidado de encender el micrófono a las propuestas? O quizá como nos recuerda Marta Sandoval, citando a Bukowski “las verdaderas revoluciones nacen del verdadero asco”. Si es así, a los guatemaltecos nos falta empaparnos un poco más de la realidad; visitar morgues, pasear por hospitales públicos, respirar la pobreza y desolación del país, ver el contraste entre los dueños de la finca y los mozos, inmiscuirnos en la mierda que tenemos por realidad. Quizá llenos de asco, podamos empezar a una revolución, una “era de cambio” y darle un nuevo rumbo al país. Yo, por mi parte, ya tengo ganas de vomitar.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Flores en vida

Soy incrédula de naturaleza, desconfiada. No creo en la justicia del hombre, pero creo en la integridad y moral de ciertos individuos. ¿De dónde viene esa fe? Viene de haber crecido en un hogar donde mamé la preocupación y la entrega de mi madre a su trabajo como jueza de familia durante años. Viene de haberla visto tardes enteras inclinada sobre enormes expedientes, preocupada porque en sus manos y en su juicio de humana estaban los destinos de niños y niñas con problemas familiares, que no tenían casa o que eran maltratados. Ella, que hoy cumple 75 años de vida plena, me ha esculpido poco a poco, día a día con su íntegro ejemplo de mujer profesional. Entre mis recuerdos más preciados guardo sus artículos periodísticos que escribió durante años (con seudónimo) en periódicos y revistas nacionales. Estoy convencida que la forma en la que escribo es apenas una copia, un intento por emularla, por heredar la frescura y sinceridad de sus escritos que han quedado grabados para siempre en mi inconsciente. Mi madre, a la que hice sufrir tanto durante mis años de adolescencia prolongada, solo me ha dado amor y cariño. Un taconazo en la espalda por haberme escapado una tarde, es el único recuerdo violento que tengo de ella, de ahí solo dulzura, entrega y amor. ¿Por qué dedicarle una columna? Porque solemos menospreciar la maternidad, esa entrega anónima y dada por hecho, que forja lo que somos, y por ende la sociedad en que vivimos. Va esta columna que es un ramo de piropos porque como ella dice: “Las flores se deben dar en vida”. ¡Larga vida a mi madre, mujer fuerte y admirable!
(Lucha Libre publicada en elPeriódico 17 de octubre del 2012)A propósito de un comentario leído de la Poniatowska "Soy mujer, soy subjetiva y emocional".

miércoles, 10 de octubre de 2012

Regreso en el tiempo

Viaje en el tiempo En la radio suena Franco de Vita y sobre el asfalto hay sangre k’iché. Los soldados dispararon contra manifestantes en un “confuso accidente”. Ocho muertos, varios heridos, gases lacrimógenos. Cayó la vieja niebla sobre Alaska. Parece una estampa de los años ochenta en Guatemala. Un anuncio del nuevo ron de la licorera, Baktún 13, me regresa al año 2012. No, no estamos en los ochenta por mucho que hayan vuelto de moda las minifaldas de tubo, los flecos y las botas. Aunque el general diga que los disparos fueron al aire; y el presidente del CACIF quiera imponer el derecho a la libre locomoción sobre la vida; y Caballeros piense que ocho son pocos muertos; y aunque el Ministro de Gobernación diga que las heridas eran de machete, no son los ochenta. Me pregunto ¿Cuántos muertos habrá visto en toda su vida Otto Pérez Molina? ¿Habrá algo capaz de conmover su rudo corazón de kaibil? Pero algo hemos avanzado en la espiral del tiempo. Hace treinta años, la Asociación de Alcaldes Comunales de los 48 Cantones de Chwimiq’in’a (Totonicapán) no habría tenido de presidente a una mujer como Carmen Tacám, que con sus 27 años demostró dignidad, fortaleza y rebeldía al declarar a la par del Presidente, la postura de los totonicapenses. El gobierno del presidente Otto Pérez Molina metió la pata y no quiere sacarla. Al contrario, cada nueva declaración de su gabinete ofende. Confío en la lección que nos dará la Asociación de los 48 cantones de Totonicapán en éste apocalíptico 2,012. (Lucha Libre, publicada el miércoles 10 de octubre del 2012 en elperiodico de Guatemala)

jueves, 4 de octubre de 2012

Niñerías

Recuerdo la sensación de extrañeza cuando por primera vez abracé a mi hijo recién nacido. Parecía de otro planeta con sus ojos inmensos y desproporcionados, llenos de curiosidad. Verlo crecer inocente y puro, y saber que yo, su madre, tendría que educarlo, domesticar su risa salvaje, bajarle los humos, disciplinarlo, me causaba y causa un gran desasosiego. ¿Cómo mantener intacta su alma infantil sin volverlo un inútil? ¿Cómo educarlo sin cercenarle la creatividad y la libertad? ¿Dónde está el balance entre hacerlo feliz y que sea funcional en una sociedad? Son preguntas que aún me quitan el sueño y de las que no tengo una respuesta definitiva. Entre consentirlo y reprimirlo suelo inclinarme a lo primero porque traer a un niño al mundo para hacerlo sufrir no me parece lógico. A veces pienso que son los niños quienes educan a los adultos y no al revés como les hacemos creer desde nuestro egocéntrico pensamiento. Los niños son una fuente inagotable de amor, de sabiduría, de verdad, de cuestionamientos inteligentísimos capaces de desarmar cualquier discurso. He escuchado niñas y niños hacer uso de una moral y una lógica propia más atinada que los mandamientos de las religiones más populares. Los adultos no solemos ser tan humildes como para pensar que cada niño con el que nos topamos es un maestro que puede contagiarnos de su inocente visión del mundo y que no por ser inocente es obsoleta o tonta. Tontos los que desprecian y maltratan a la niñez, de ellos no será el reino de los cielos. ¡Niños y niñas del mundo, a tomar el poder y botar gobiernos! Seguro que les sale mejor que nosotros.
(Lucha libre publicada en elperiódico el miércoles 3 de octubre del 2012).

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Tu basura

Al alcalde de la ciudad capital, Álvaro Arzú, le haría bien ver un video en Youtube de nombre “Deslave del basurero de la zona 3, miércoles 29 de agosto” para que se le baje un poquito el ego y se dé cuenta, si es que no lo ha hecho antes del desastre de su administración. Es un video terrible que muestra cómo murieron soterrados guajeros que cada día intentan sobrevivir separando plásticos, latas, cartón, vidrio, hierro y todo aquello que les dé algunos centavos para mal vivir. Quizá por su condición de pobres y por estar en el sótano de nuestra vergonzosa pirámide social, su muerte no valga una mención en los medios de comunicación, y mucho menos provoca que los guatemaltecos despierten del egoísmo y la comodidad, de dejar en manos de otros, el reciclaje y el aprovechamiento de tantos recursos que se pierden en montañas y montañas de desechos. Toda esa basura cae directamente al río Las Vacas y en su viaje va contaminando los mantos acuáticos y el agua que consumimos. Hoy en día, casi no hay material que no se pueda re-usar o reciclar, así que no debería haber excusa para tanto desecho inescrupuloso que nace de un consumo excesivo e histérico. Comprar para luego tirar parece ser el único mantra que fomentamos. Luego nos quejamos de los ríos sucios, de lo cara que es el agua pura, de lo que apesta la ciudad pero ¿qué estamos dispuestos a hacer para cambiar esa situación? Podríamos comenzar a tomar conciencia de nuestros desechos y de nuestra culpa en el asunto. Podríamos separar orgánico de inorgánico, podríamos contribuir desde nuestras casas. Podríamos tener prácticas menos egoístas. Podríamos…

martes, 18 de septiembre de 2012

Tactic

Tactic, tictac, Tactic, tictac, Tactic, el infierno está aquí. Una semana después de la tragedia de Tactic en Alta Verapaz, hojeo los tres periódicos más importantes del país y no encuentro ni siquiera una línea, ni una referencia a la situación en Tactic. Mucho antes de lo que imaginé quedaron en el olvido los dos niños asesinados en la escuela, el pueblo linchador, el violador quemado y los cientos de comentarios vertidos en este caso, apoyando la disque justicia popular que en realidad para mí no es más que una muestra del salvajismo al que hemos llegado. Por mucho que me conmueva la terrible muerte de estos niños, por mucho que la gente me pregunte ¿usted qué haría si le violan a su nena? ¿usted qué haría si le machetean a su hijo? Yo me niego a contestar como una asesina, me niego a infectarme de odio, me niego a dejar de creer en la humanidad y en la capacidad del ser humano para acabar con la violencia. Me parece increíble que un país que presume de católico, evangélico, religioso y místico pueda regocijarse ante un linchamiento, uno de los actos más cavernícolas que existen ya que convierte a ciudadanos comunes y corrientes en cómplices de asesinatos. El linchamiento no debería de justificarse bajo ninguna circunstancia ni aun con los agravantes de este caso. Como diría la doctora y escritora Patricia Cortez “Así es Guatemala, una herida abierta sin medicamentos, sucia, a la que siguen echándole lodo y que resuma pus, podredumbre, miseria y mal olor”. Tactic, tictac, Tactic, tictac, Tactic el infierno está aquí y viene por ti. @liberalucha

martes, 11 de septiembre de 2012

¿Yo, patriota?

(Foto de Regina José Galindo, creo). No tengo patria. Desde pequeña me aburría cantando el himno nacional, peor si era la versión completa. Me daban tedio los días cívicos, la oda a la bandera, el saludo uno, y el dos también. No me gusta estar parada, no me gusta marchar. El patriotismo me huele a ghettos, a rojos y cremas, a orgullo por la cerveza y el pollo grasoso, a Arjona. En nombre de la patria existe la xenofobia. Tantas guerras por cuidar fronteras físicas, cuando en las ideas estamos completamente conquistados. Mickey Mouse hasta en la pacha. Mi patria son mis amigos, la familia escogida, la gente que me hace reír y confiar en un mundo mejor. Asocio el patriotismo a los militares, a la bota en la cara, a obsoletos escudos. Hubo una época en que sí me sentí parte de un país. Pero eran tiempos de rock y de esperanza. Hace casi veinte años. Éramos jóvenes, felices e indocumentados. Soñábamos con construir una nueva nación donde cupiéramos todos. Bailábamos hasta el amanecer, coreábamos canciones que preguntaban ¿Cómo puede un hombre muerto sembrar semillas en un huerto? Teníamos esperanza en que la paz era algo concreto y no una moneda devaluada. Vuelvo a escuchar esas canciones Ya han pasado varios años, tu has crecido y yo crecí. La nostalgia me saca canas y no son verdes. Confieso que me entusiasma más celebrar los veinte años de la existencia de Bohemia Suburbana en mi vida, que una supuesta independencia de un país que nunca ha existido. Buscando la sonrisa que una patria me quitó. Rascando las heridas que un pasado me dejó. Y aquí voy y aquí estoy. Aquí te voy… (LUcha Libre publicada en elPeriódico el miércoles 12 de septiembre del 2012).

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Parte del sistema

Un nuevo acto de horror salpica de sangre las páginas de los periódicos y los minutos en los noticieros. La indignación, la rabia y la cólera que nos desata la violencia nos tiene ahora preocupados por la niñez guatemalteca. Así como ayer nos escandalizamos por la muerte de la balletista y anteayer por la desaparición de Cristina. Hoy son los niños y niñas maltratados los que ocupan editoriales. La vulnerabilidad de la población infantil en Guatemala es escalofriante. El parricidio es tema de debates, foros y conversaciones por algunos días pero luego, ¿qué? Siento que nos falta ubicarnos, salirnos un poco de nuestra zona de confort y vernos desde afuera. ¿Qué papel jugamos en el sistema de justicia guatemalteco? Somos parte de la sociedad, somos peones y piezas que también funcionan o no funcionan. ¿Somos de los que si ven en la calle un asalto o un acto violento prefieren no meterse? ¿Lamentamos los moretones de la vecina pero saludamos cordialmente al marido que la marca? ¿Ha visto cómo golpean a un niño y ha ignorado el tema? ¿Cree que los trapos sucios se lavan en casa? ¿Seríamos capaces de declarar en un juicio para defender la verdad? ¿Está de acuerdo con lo del ojo por ojo, diente por diente? Como siempre tengo más preguntas que respuestas para entender cómo vivimos en este país que duele tanto. Y cada día debo repetirme una vez más que no debo odiar, que la violencia no es el camino, que la venganza y la rabia no pueden ser solución para salir de la crisis. Hay que intentar renovar cada día nuestra fe en la humanidad. No es fácil. Lucha Libre publicada el miércoles 5 de septiembre del 2012 en elPeriódico.

miércoles, 29 de agosto de 2012

¡Vaya museo maya!

Escribo mi columna desde Nebaj. Me cuesta concentrarme. Mis ojos se van detrás del rojo intenso de los cortes de las mujeres, mi olfato intenta descifrar si lo que huelo es incienso o copal y mi lengua se relame pensando en el rico boxbol que me voy a comer. En el viaje no podía dejar de ver las casas con sus ladrillos de adobe y las pocas que quedan con tejas de cuatro aguas. Veía los hüipiles y encontraba asociaciones simbólicas entre los tejidos y los caminos que suben y bajan las montañas. Me sorprendió ver una familia llevando sobre sus espaldas un cargamento de cántaros de barro. Pensé que ya no existían, que habían sido sustituidos por el plástico “made in China”. Me enoja no hablar un idioma indígena y no saber machacar en la piedra de moler las especias necesarias para hacer un tamal. Somos el único país del mundo donde los mayas no son objeto de museo, sino reales. Aquí la cultura maya se vive en cada esquina, se ve, se escucha, se huele, se siente. Y últimamente incluso, hasta se vende bien al extranjero. Pero todo eso puede acabar, ya sabemos lo frágiles que son, si aún sufren por enfermedades que hace siglos desaparecieron en el primer mundo como el cólera. Incluso hasta mueren por desnutrición o por accidentales genocidios, y qué mal sería eso, justo ahora que se pusieron tan de moda. Previniendo, el Instituto Guatemalteco de Turismo construirá el primer gran museo maya (al estilo del Guggenheim, según el director) con un mínimo costo de US$100 millones. ¿Cabrán ahí “nuestros” mayas? (La Lucha libre publicada en elPeriódico el miércoles 29 de agosto del 2012)

miércoles, 22 de agosto de 2012

¿Dónde está el violador?

Todos los días me repito que no debo odiar. No odiar, no odiar, no desear mal a nadie. Pero ¿Cómo puedo no odiar en un país como Guatemala? ¿Cómo ser puro paz y amor después de leer que solo en lo que va de este año, mil ciento una madres menores de catorce años parieron un hijo? Y que según datos de OSAR (Observatorio de Salud Reproductiva) muchas niñas tienen su primera relación sexual a los 9 años. ¿Relación sexual? ¡Eso es violación!¡Es un abuso! ¿Cuántos presos hay por embarazar niñas? ¿Qué hacemos como sociedad para prevenir esto? Es una situación compleja que refleja lo podrido de nuestros valores. Las familias, las iglesias, el gobierno debería tener como prioridad inmediata proteger a la niñez. La vulnerabilidad de las niñas guatemaltecas es escalofriante, son consideradas con menos derechos que el gato de la casa, son violadas por tíos, primos y abuelos ante el silencio familiar y social. ¿Cómo curar esa enfermedad? ¿Mejorar la educación sexual en las escuelas? ¿Cárcel inmediata a cualquier mayor de edad que abuse de una niña? ¿Leyes más duras? ¿Albergues para niñas en riegos?¿Cortarles los huevos a los violadores y hacer seviche con ellos y obligarlos a que se lo coman? No, no debo odiar, no debo odiar, no debo desear mal a nadie. Pero ¿cómo no hacerlo? Pienso en todas las niñas que conozco de 9 años y se me estruja el corazón. ¿Madre a los 10 años? No entiendo qué tipo de sociedad insensible permite y se queda impávida ante una crueldad así. Duele. Lucha Libre publicada el miércoles 22 de agosto del 2012 en elPeriódico.

miércoles, 15 de agosto de 2012

Encontrar al sol

Desde hace algunos días no dejo de pensar en Tito Monterroso y en su fábula de la Oveja Negra. No sé por qué. Me cuesta concentrarme en la coyuntura nacional, quizá debería contagiarme con esta pequeña navidad improvisada que nos dejaron las olimpiadas y salir con el pecho inflado a mover banderines azul y blanco. Pero no puedo, ese vaso medio vacío no me deja concentrarme. La intensidad que tenemos por los héroes nacionales me asusta. El gusto que exhibimos por las estatuas me eriza la piel. Destrozamos jaguares a patadas cuando estamos contentos. Aquí, primero le cambiamos el nombre a Doroteo Guamuch Flores antes de erigirle un estadio en su honor. Da miedo ser héroe nacional. Aún tengo fresco el trauma que significó verle la cara a Peña (ya ni recuerdo su nombre de pila) en tantas vallas publicitarias anunciando su gran triunfo como ídolo americano. Poco le duró la fiesta. Por defender a Arjona, otro héroe nacional, somos capaces de arrancar hasta ojos. Son nuestros grandes orgullos, nuestras cimas, nuestras pequeñas pastillas de felicidad. Las medallas y los primeros lugares de ellos funcionan como psicotrópico colectivo. Pero ¿cuánto nos dura ese orgullo patrio, ese sentimiento de bienestar? Y ¿puede ese fervor anímico realmente influir en un cambio real en los guatemaltecos? Espero que al menos la próxima vez que nos topemos con un corredor o marchista en la carretera, no lo bañemos con la nube negra del escape, ni le salpiquemos agua de charco, ni estemos a punto de atropellarlo. Ya ven, puede ser uno de esos milagrosos muchachos que están intentando encontrar al sol. (Lucha Libre publicada el miércoles 15 de agosto en elPeriódico).

miércoles, 8 de agosto de 2012

La Bacha

Otra estadística, otro número, otra mujer asesinada impunemente en la ciudad de Guatemala. No recuerdo cuándo ni dónde conocí a Nancy Cruz, conocida por sus amigos como La Bacha. No sabía que era bailarina ni de sus brillos académicos, no sabía de su dedicación a la investigación. La recuerdo de alguna fiesta, del Café, de amigos en común, muchos que también ya han muerto, en este país violento, intenso y triste. Me enteré de su terrible asesinato por las redes sociales, apenas unos cuantos comentarios perdidos entre la avalancha de frases positivas que dejó la medalla de plata conquistada por el caminante en Londres. Me sorprende que tengamos que llegar a mencionar su doctorado del Instituto Pasteur en Francia, su trabajo como coordinadora en el Laboratorio de Arbovirología en la UVG, y su pasión por el baile como para darle importancia a su asesinato. Como si los logros profesionales pudieran influir o hacer crecer la indignación que produce un homicidio más en la extensa e infinita lista de gente que es brutalmente asesinada en el país. Pero su desaparición es tan terrible, como la muerte de cada uno de los xx que nadie reclama, que nadie llora y que se acumulan en las morgues y cementerios de Guatemala, como los expedientes que crecen y se empolvan en las fiscalías y luego se olvidan y se traspapelan, y quedan atrás ante un nuevo hecho de terror que empaña nuestra fugaz felicidad. Sirvan estas palabras como una humilde oración para que el alma de Nancy Cruz Ortiz dance feliz y libre en la eternidad. Y para que la impunidad no la vuelva a matar. (Columna Lucha Libre del miércoles 9 de agosto del 2012 publicada en elPeriódico).

miércoles, 1 de agosto de 2012

Necia con Atitlán

Dicen que no puedo opinar con el corazón sobre Atitlán. Antes debería entrevistar a técnicos, científicos y expertos en energía geotérmica. Quizá debería esperar los estudios de impacto ambiental antes de pegar el grito en el cielo y amenazar con una ridícula huelga de hambre basada en mi cursi sentimiento de amor por un lago, que además de bello es fuente de riqueza para el país. Pero resulta que no me interesa hablar con el lenguaje de los adultos. Quizá soy una “quedada”, a quien le impactó demasiado leer El Principito y que piensa que algo tan impalpable como la magia de un lago es argumento para protegerlo. Ya debería saber que en este mundo lo que importa son los números, las cifras, los datos concretos y comprobables. Debí referirme a los millones de quetzales que el turismo en Atitlán deja al erario público o mencionar lo que significa en términos legales “reserva natural”. Quizá debería hablar de a cuánto se cotizan los bonos de carbono en el mercado internacional, mencionar el precio en dólares de la biodiversidad o tal vez calcular el costo en salud que se gasta de nuestros impuestos en enfermedades relacionadas con el agua contaminada que consumen los habitantes de Atitlán. Tal vez, y sólo tal vez así , aquellos que aman la cifras y el lenguaje técnico me entiendan. Quizá así se preocupen por una de las pocas cosas que aún nos enorgullecen como guatemaltecos. Pero, esta es solo una columna de opinión, en donde suelo poner más el corazón que la razón. Y mi corazón generalmente, no sabe de números.

miércoles, 25 de julio de 2012

Explotando Atitlán

Todo aquel que ha puesto un pie en el lago de Atitlán ha sentido la conmovedora belleza de su presencia. Hasta las almas más duras, suelen ablandarse ante un atardecer frente a los volcanes. Atitlán es el lugar perfecto para enamorarse, para creer en el paraíso, la utopía y el bien común. Cuando un extranjero visita Guatemala, tiene que hacer parada obligatoria en el laguito. Siempre le faltarán días para conocer la enorme diversidad de culturas, fauna, flora y tradiciones que se dan en la cuenca del lago. No digamos el montón de deportes y actividades que pueden realizarse como el buceo, el parapente o el remo. Tzutujiles, quichés, kachiqueles, mestizos y extranjeros comparten (no exentos de conflictos) sus aún cristalinas aguas, tomando cada día más conciencia de la importancia de cuidarlas. Siempre se ha dicho que el lago tiene algo de mágico porque ha logrado salir más o menos sano, de la cantidad de basura química que llega a sus aguas por medio de basureros clandestinos, deforestación y aguas negras que van directamente al lago. No contentos, con toda esta contaminación que cae diariamente al lago, el Gobierno de Guatemala, ese ente abstracto que nos representa, realizó así muy a escondiditas, un convenio con la minera canadiense Centram Geothermal para la exploración geotérmica en 483 kms. cuadrados dentro de la cuenca de Atitlán para luego implementar la explotación. Yo no sé ni qué pensar, me dan ganas de llorar o de hacer huelga de hambre. Pero algo hay que hacer porque aceptarlo calladitos y de buena gana, no es de cristianos. (Lucha Libre publicada en elPeriódico el 23 de julio del 2012)

miércoles, 18 de julio de 2012

Resilencia y desnutrición

Dicen que somos un país de estúpidos porque la mayoría de nosotros apenas llegamos al metro cincuenta. País de desnutridos, país de tontos nos recuerdan a cada rato. Pero las declaraciones del presidente del CACIF, a propósito de los cambios a la Constitución, me han hecho dudar de la relación entre nutrición e inteligencia. Escuchar expresarse a nuestra elite política y económica bota cualquier teoría de esas. Me he topado con altos y bien nutridos, graduados de los mejores colegios y universidades del país, gesticular con menos coherencia que un pegamentero cualquiera. He visto perros callejeros, pateados y desnutridos con una sensibilidad y astucia mayor que la de muchos exitosos empresarios. Ese 2% dueño del 60% del país, de tanto casarse entre ellos para fusionar empresas, le ha hecho un daño mayor a su cerebro que toda la falta de vitaminas que padecemos los demás. ¿De qué nos sirve educarnos, sacar doctorados, viajar por el mundo si no somos capaces de indignarnos ante la pobreza y las injusticias? Para mí, un ser humano no vale por sus logros académicos o económicos, sino por su capacidad de botar sus propios prejuicios y privilegios para luchar por un mundo más justo. Mi fe en Guatemala surge de comprender la capacidad de los humanos, por muy desnutridos que sean, de afrontar las peores adversidades saliendo fortalecidos. Lo demás, la verdad, me pela… incluso las campañas disque sociales basadas en una falsa responsabilidad social empresarial.

martes, 10 de julio de 2012

Cabral, la trata y los dipu porno.

Fue uno de los 6, 187 homicidios que según datos del INACIF nos dejó el año 2011. Quizá lo impactante de su muerte fue que era una figura pública, un “famoso”, un extranjero que estaba de paso en Guatemala, cantándole a la paz. El asesinato de Facundo Cabral causó indignación, molestia y hasta vergüenza nacional. El gobierno decretó tres días de duelo y con una agilidad pocas veces vista en la justicia guatemalteca, fueron capturados cuatro sicarios. Un testigo protegido confirmó que el ataque iba dirigido contra Henry Fariña, nombrado en los medios como un “exitoso empresario” que conducía el auto en el que viajaba el cantautor. Luego supimos que el autor intelectual era Alejandro Jiménez, alias el Palidejo, hoy preso en cárcel de Fraijanes. El proceso judicial sigue abierto contra otros involucrados. Sin embargo no se desarticuló la poderosa red de narcotráfico y esclavitud de mujeres que opera en Centroamérica, Colombia y México, y que según la periodista Lydia Cacho está detrás de este crimen “cuyas ganancias multimillonarias terminan en bancos mexicanos y norteamericanos”. Para la periodista mexicana, autora de Esclavas del poder, el asesinato de Cabral podría haber sido la excusa para salvar a miles de niñas que son utilizadas como esclavas sexuales y contrabandeadas como si fueran armas o drogas por nuestra región. Supongo que estamos lejos de que esto suceda, ya que la pornografía y el uso de mujeres como objetos sexuales, es algo muy común entre políticos y altos funcionarios. Recordemos cómo se entretienen los diputados cuando se aburren.

martes, 3 de julio de 2012

Lacrimógenas

Escuchaba las noticias de la radio dentro de mi burbuja, con los vidrios arriba por aquello de los ladrones. Comencé a llorar como una niña, o quizá debería decir como una ministra. No podía parar de llorar. Se escuchaban los gritos de los normalistas. El ministro se oía enojado, bien bravo. Ni modo, a nadie le gusta que lo agarren a pedradas. Escuchaba los jadeos de los colegas periodistas, agitados y asustados. Y los admiraba. Pienso en el reportero Luis Soto con un coágulo en la cabeza por los golpes y siento rabia. A mí me dan terror los conflictos callejeros, soy de las que se paralizan entre bombas molotov y gases lacrimógenos. No me gusta eso de correr para salvar mi vida. Soy de la generación lounge. Pero no podía cambiar de estación y no podía parar de llorar. Me quedé escuchando noticias un poco más. Quería ponerme en los zapatos de las estudiantes de magisterio.¿Qué habría hecho yo de haber sido normalista? Me vi con el uniforme de un colegio privado y no de un instituto. Me vi en mi burbuja. Hice otro esfuerzo ¿Qué tipo de postura tomaría? Definitivamente no sería de las que tiran piedras porque siempre cierro los ojos cuando veo un objeto volador acercándose a mí (por eso no pude ser futbolista). Pero tampoco sería de las que se repliegan sumisas y calladas mientras acatan órdenes. Pienso que mis padres nunca me habrían dado permiso de salir a bochinchear. Me di cuenta que no podía ponerme en el lugar de los estudiantes porque siempre fui sobreprotegida y privilegiada. Así que no me quedó más remedio que seguir llorando en mi burbuja.

martes, 26 de junio de 2012

Guate no existe

Vivimos en el país de la confusión por excelencia, de la eterna chingadera. Tengo que ir a Guate, decimos los que vivímos afuera de la capital. Ese afuera al que se le dice “el interior”. Guate no existe. Luego el mapa, que resultó ser falso. En realidad no teníamos una oreja de nombre Belice. Y de los mayas… mejor no hablar de ciertas cosas. Aprendimos en la escuela que habían “desaparecido repentinamente” que se habían ido en naves espaciales, o un meteorito los había acabado, o una sequía. Guate no existe. Y ahora resulta que siempre sí hay mayas, que es nuestro potencial turístico ¡qué viva el nuevo Baktún! Mientras el militar de la guerra que nunca existió, celebra en Takalik Abaj por la nueva era. Guate no existe. En Guatemala no hubo genocidio, a esos también se los llevaron naves espaciales. Ah… no, quedaron enterrados en el terremoto del 76. Y en esta Guate que no existe tampoco hay ixiles, ni kaqchikeles, ni chortís, aquí solo hay guatemaltecos. Todo lo demás es cosa de cangrejos que siguen anclados en ese pasado que intentamos desaparecer. El que no quiera ser guatemalteco que se vaya de migrante y que lo aplaste un tren. Guatemala es el país de los grandes empresarios, de los proactivos, de los que producen plazas de trabajo, aunque sean mal pagadas, aunque sean trabajos de esclavos. Veamos los anuncios y las vallas que esconden el paisaje, aquí todos somos rubios y ojos claros, todos somos blancos y glamorosos. Y los que no… somos unos resentidos que más nos vale comprar shampoo que aclare el pelo. Guate no existe. ¿Y vos, existís?

miércoles, 20 de junio de 2012

De quejas y fe

Hay tantos temas importantes para el país y el mundo entero que no me alcanzaría la vida para opinar de todos ¡y qué aburrido sería! Podría escribir sobre la importancia que tiene la Orquesta Sinfónica en un país como el nuestro, o lo que me indigna que un bus escolar se voltee por tener los frenos descompuestos y medio centenar de niños terminen en un hospital con lesiones, quizá, para toda la vida. Debería también escribir del invierno que se nos viene encima y de los deslaves e inundaciones que seguramente ocurrirán ahí donde ya sabemos que sucederán. También tengo pendiente protestar contra la entrega de fertilizantes químicos en Atitlán y contra la politización que una vez más hacen los gobernantes de los programas sociales. Debería denunciar los ocho días que llevan en Mazatenango sin agua o porque en Chichicastengo llevan seis meses con los teléfonos fijos descompuestos. O por lo mierda que deberían sentirse Carlos Slim y otros multimillonarios con tanto pisto acumulado que podrían utilizar para solucionar los problemas y pesares de media humanidad y cambiar así el rumbo de la historia. Pero esta columna es tan pequeña,  mis quejas son tantas y la vida es tan corta, que lo único que de verdad tengo ganas de escribir hoy, es de mis papás; de lo privilegiada que me siento de tener un padre y una madre tan íntegros, amorosos y especiales. Y unas hermanas (ángeles guardianes o antenas de conexión con dioses) capaces de hacer milagros que la ciencia apenas se atreve a esbozar. Con una familia así (más los amigos), mi fe en la humanidad se renueva cada día aunque me lea todos los periódicos. 


(Lucha Libre publicada en elPeriódico el miércoles 20 de junio del 2012).

jueves, 14 de junio de 2012

De errar, gastar y calcular

Somos una serie de equivocacioneS. Cuando veo atrás y vuelvo a leerme, suelo sonrojarme ante mis opiniones tantas veces cursis, tantas otras agresivas, vacías o literalmente equivocadas. Sin ir más lejos, el miércoles pasado cometí un grave error de tipo trocitos 1. Mis más sinceras disculpas a mis lectores, a quienes se dieron cuenta y no dijeron nada y a quienes ni se fijaron, confiados quizá, en mis habilidades matemáticas. Me muero de la vergüenza y les pido que olvidemos el asunto. Nunca llegaré a ser una Elinor Ostrom, la primera y única mujer en recibir el Premio Nobel de Economía hace 3 años, y que acaba de morir. Bien harían en la Universidad Francisco Marroquín en estudiarla y difundir su obra, ya que fue galardonada por desafiar la creencia convencional de que la propiedad común es mal gestionada y debe ser asumida por las autoridades públicas o el mercado. Ejemplos vivos de que puede ser exitosa la gestión comunitaria son los bosques que cuidan las autoridades de los 48 cantones de Totonicapán, así como la hermosa y limpísima laguna que se encuentra dentro del volcán Chicabal. Ambos proyectos son comunales, son eficientes, son exitosos y además son ecológicos. Aunque por lo visto, el tema ambiental en Guatemala junto con el tema cultural, están en el último lugar en la lista de prioridades del Gobierno. Prueba de ello es que nuestra querida Vicepresidenta, de mote Roxsandra, ha declinado ir a la Cumbre de Río +20 por razones de austeridad. Claro, después de lo que gastó en remodelar su oficina… (No haré cálculos, lo prometo).

miércoles, 6 de junio de 2012

Guacamoleando

Según información de elPeriódico, el Hospital San Juan de Dios pagó 14 mil 250 quetzales por 750 “litros” de guacamol que serán consumidos en los próximos 4 meses. Lo primero que me sorprende es que midan el guacamol en litros y no en libras. ¡No quiero pensar en esa consistencia acuosa! Alguien preguntaba si el guacamol lo inyectan en lugar de suero. De pronto y es una nueva terapia. ¡Quién sabe! Haciendo mis cálculos, divisiones y reglas de tres, veo que en ese hospital consumen 120 litros de guacamol cada día. ¡Qué buen apetito! ¿Cuánto gastarán en tortillas? ¿O comerán con cuchara? Imagino que recientes investigaciones han descubierto que el guacamol sintético y empacado es sorprendentemente bueno para mejorar la salud de los pacientes enfermos de gravedad, da poderes fantásticos a doctores y enfermeras, o algo así. No importa, la excusa es lo de menos, lo importante aquí es robar, huevear, aprovechar, estafar, sacar alguito extra por si en unos años toca pagar abogado, fianzas o amparos. ¿Qué me sorprende? Todos los días leemos noticias así; que el Fonapaz compró 90 mil láminas sobrevaloradas o que al alcalde de La Antigua, Adolfo Vivar, la Contraloría General de Cuentas le encontró 21 irregularidades financieras, entre ellas 2 mil 303 cheques que suman casi Q27 millones sin evidencias contables de gasto. Menos mal que ya no existen los famosos “confidenciales”. La corrupción es el cáncer del Estado, pero mientras exista aún el aguacate, ¡qué nos importa que los enfermos del San Juan traguen litros de guacamol! (Lucha Libre publicada el miércoles 6 de junio en elPeriódico)

martes, 29 de mayo de 2012

De indios, rockeros y mujeres solas

Si algo hay que agradecerle a este país es que aquí nunca perdemos la capacidad de asombro. No dejo de sorprenderme a cada rato. En pleno siglo 21 en un país que se hace llamar democracia; un grupo de encapuchados acompañados de la policía nacional civil con total impunidad deciden cancelar un concierto porque les parecen sospechosos los rockeros. No contentos con parar el evento musical, agreden, insultan y amenazan a los músicos para que se vayan del lugar en 10 minutos. Ante esos vejámenes, la noticia corre en las redes sociales. Y las respuestas de la comunidad rockera no son nada alentadoras. Los comentarios van desde que es culpa de los indios resentidos hasta subir a tonos escalofriantemente racistas. Los prejuicios van en todas las vías. Nadie se salva de guardar en su inconsciente una dosis de odio hacia el que ve diferente. Lo otro que me tiene con la boca abierta es el comunicado de prensa que emitió el Ministerio de Gobernación. Me pregunto si estos señores tienen asesores. ¿Nadie les habrá explicado que con ese tipo de recomendaciones justifican a los violadores? Así que ahora si queremos salvaguardar nuestra integridad, las mujeres debemos evitar salir de noche solas. A la mierda los avances de dos siglos del feminismo. Si nos pasa algo malo, es porque no lo buscamos por andar haciendo lo que nos da la gana. Eso es apología de la violencia contra la mujer. ¡Qué sabia esa mujer anónima que escribió: Vivimos en una sociedad que enseña a las mujeres a cuidarse de no ser violadas, en vez de enseñar a los hombres a no violar! ¡Todo mal!

miércoles, 23 de mayo de 2012

De trata

Vivimos en un capítulo de los Supersónicos con personajes de los Picapiedras. Aquella imagen del primitivo que le pega con un garrote a la mujer y se la lleva de los pelos, se ha sofisticado. Armas más modernas para un fin primitivo. Hoy en día, la trata de personas, la esclavitud de seres humanos es el tercer negocio ilegal que más dinero mueve en el planeta Tierra. Desde los niños adoptados ilegalmente que hoy viven el “sueño americano” mientras sus verdaderas madres los buscan aquí en el tercer mundo; pasando por la pesadilla de los mojados (especialmente las mujeres que tienen que pagar con su cuerpo el boleto propio y hasta ajenos); hasta el secuestro de adolescentes y niñas para llenar prostíbulos de punta a punta del planeta. ¿Quiénes están atrás de este negocio millonario? ¿Cómo es posible en el siglo XXI seguir traficando con seres humanos? Nos caeríamos de espalda como en los chistes de Condorito si supiéramos quienes están detrás del peor pecado de la humanidad. Banqueros, abogados, políticos, jueces, policías, empresarios son eslabones en la cadena de venta y consumo de personas. Privar de libertad a alguien, ponerle precio a su vida y su dignidad es un horror que ya no deberíamos permitirnos como civilización. Pareciera que la tecnología solo sofistica nuestra animalidad. Nuestra evolución como especie debería dar un giro hacia la humanidad: poner el conocimiento, la tecnología y el trabajo al servicio del bien. De lo contrario es mejor desear nuestra extinción como especie y que nos caiga un meteorito ya.
(Columna Lucha Libre publicada el miércoles 23 de mayo del 2012 en elPeriódico y dedicada con mucho cariño al escritor Julio Prado).

viernes, 18 de mayo de 2012

Mayarí

Tremenda responsabilidad ser la hija de uno de los escritores más polémicos que ha parido Guatemala. Mayarí de León tenía quince años cuando su papá fue secuestrado por escuadrones de la muerte, hace 28 años. Según el Diario Militar, a Luis de Lión lo tuvieron casi un mes encerrado quién sabe dónde, hasta que finalmente murió. No logro imaginar la tristeza de la familia hacia un hecho tan infame. Además de ser un escritor que rompió con los moldes de la literatura guatemalteca y que se atrevió a jugar y experimentar con los temas y el lenguaje, fue un maestro ejemplar, un hombre preocupado por la niñez de su país. Fue además un motor de desarrollo en San Juan el Obispo, donde fundó hace 50 años, junto con otras personas, una biblioteca que aún funciona. Su legado, su obra, su casa, sus textos inéditos, están en manos de Mayarí, quien ha sabido conservarlos y en la medida de sus posibilidades difundirlos. Pese a que en el 2008 el Estado guatemalteco reconoció su participación en el asesinato del escritor y se comprometió a resarcir a la familia y a construir un museo, un parque infantil y una biblioteca más grande en San Juan el Obispo, poco de esto se ha cumplido. Los días de Mayarí se pasan entre un montón de gestiones, proyectos y acciones concretas para difundir la obra de su padre. Su casa se ve invadida por adolescentes sanjuaneros que reciben clases de música o hacen deberes ahí. Ni el tiempo, ni el dinero, le alcanzan para todo lo que quiere hacer. Es urgente que el gobierno cumpla con lo prometido y apoye sin miramientos ni peros, este proyecto cultural tan importante. Es urgente que aparezca el cuerpo de Luis de Lión para que sus familiares tengan una tumba para llorarlo. Es urgente que dejen de matar artistas.

martes, 8 de mayo de 2012

Radicales

Me asusta leer los periódicos y constatar una vez más la polarización en la que vivimos los guatemaltecos. Somos un país esquizofrénico con profunda disfunción social. Aquí no existen grises, ni matices, no hay consenso, ni diálogo, ni apertura. Todo aquel que se atreva a cuestionar el status quo es tildado de manipulador, reaccionario, terrorista y hasta de narcotraficante. Atreverse a dudar de las buenas intenciones de una empresa minera, de una hidroeléctrica o de una cementera es ser un izquierdoso, alguien que mama la teta de la comunidad internacional. Pareciera que somos incapaces de ponernos en los zapatos de otros, de ver más allá de nuestras propias narices, de analizar el pasado para que nos dé luces de cómo actuar en el futuro. Vivimos sobre un polvorín, siempre a punto de estallar. Esta condición tampoco es “natural” ni única en Guatemala. Durante toda esta semana, en los cines Capitol en Guatemala y Cadore en Quetzaltenango se presentarán películas que tocan temas de Memoria, Verdad y Justicia, derechos humanos y territorio con situaciones internacionales muy parecidas a la chapina pero vividas en países como Alemania, Perú, Chile, Finlandia o México. Un aspecto interesante de esta tercera muestra internacional es que todas las películas incluyen un foro después de cada proyección, un espacio de diálogo tan necesario para buscar puntos de encuentro que nos hagan avanzar como país hacia un mismo objetivo, sin matarnos antes. No se lo pierdan, la admisión es gratuita y las películas imperdibles. Mas información en: http://www.muestracineguatemala.blogspot.com

miércoles, 2 de mayo de 2012

De trabajar

Ayer fue el Día del Trabajo que se celebra descansando. Eso, para los que tienen un empleo formal, que son la minoría. La mayoría trabaja con o sin feriado en lo que se conoce como la economía informal; vendedores ambulantes, servicios de limpieza, cuidadores de carros, etcétera, etcétera. Solo ayer me topé con al menos media docena de niños y niñas trabajadores que no tenían la más mínima idea de la existencia del Día del Trabajo. Primero fue Juan, un lustrador de zapatos que estudia de mañana y trabaja de tarde. Después encontré a Sindy, una niña vendedora ambulante de artesanías típicas, que cursa primero primaria en una escuela vespertina y vende sus productos durante el tiempo que le sobra. También me topé con José, quién empaca las compras en el supermercado y ayuda con su diminuto cuerpo a cargar hacia el carro las cajas y bolsas. A los demás no les pregunté los nombres, son tantos, que no me daría tiempo de entablar conversación con ellos. Cada vez que veo a un niño trabajando, me entra una duda ética que nunca logro resolver. ¿Es bueno que Juan me lustre los zapatos o al dejarlo estoy contribuyendo a la explotación del trabajo infantil? ¿Debería de comprarle pitas típicas a Sindy o es mejor que regrese a casa con las manos vacías? ¿Le saldrán hernias a José cada vez que carga mis compras? No tengo respuesta para esas preguntas, ni tengo soluciones para los miles de niños que en Guatemala trabajan. Esto me recuerda cuando en Chajul entrevisté a diez niños de sexto grado primaria, les pregunté qué derechos del niño conocían. Seis de ellos me contestaron: el derecho a trabajar.

miércoles, 25 de abril de 2012

De amor y de libros

Eran tiempos en que tener treinta años y ser soltera era algo insólito. Pero a ella no le importaba que la vieran raro porque prefería la compañía de un buen libro que soportar a los pretendientes incapaces de sostener una buena plática. Podía pasar su vida sin pareja, trabajando en la escuelita, y ayudando a su madre con su trabajo para que sus hermanos terminaran los estudios. En Zacapa la mayoría de los hombres “estudiados” era porque habían tenido la suerte de entrar a la escuela politécnica. Pero las botas, los rifles y la guerra no eran lo suyo, a menos que vinieran de las páginas de un libro, envueltas en alguna historia apasionante y entretenida. Así que la soltería parecía su único destino. Pero un día, entre el calor y la bruma del pueblo, apareció un patojo tímido, moreno y con los ojos más dulces del mundo. Él acompañaba a su familia a Esquipulas y la casualidad hizo que pararan en su casa un momento. Ella estaba acostada en la hamaca leyendo y de pronto comenzaron a hablar de libros. Dicen que ella le pasó un test de cien preguntas literarias que él respondió con un éxito arrollador. Para todo esto, alguna excusa inventó él para no seguir el viaje a Esquipulas con su familia y pasó la tarde conversando con ella. Nunca más volvieron a separarse. Y los libros a su alrededor, se multiplicaron así como ellos, sus hijos, y ahora sus nietos. Me gusta verlos, casi medio siglo después, compartiendo una gran vida y un gusto exquisito por la literatura, la palabra y el conocimiento. ¡Y eso, queridos lectores, es mi mejor herencia! (La Lucha Libre publicada en elPeriódico el miércoles 25 de abril)

miércoles, 18 de abril de 2012

Terreno fértil



Los campesinos necesitan fertilizantes para que sus cosechas se den galanas y sanas. El gobierno en Guatemala los subsidia entregando químicos que compran a empresas extranjeras a precios sobrevaluados. Llamarada de tusa, ese fertilizante agota en un par de años la tierra dejándola inservible. Además dejan rastros químicos en las verduras que luego consumimos, produciendo daños en nuestra salud. Cada año es igual. Solo este año se gastarán 400 millones de quetzales en comprar dos millones de veneno en saco. ¿Podemos parar esto?

Por otro lado, las municipalidades de todo el país se quejan principalmente de dos cosas: falta de fondos para realizar obras y exceso de basura (casi ninguna, cuenta con un buen sistema de manejo de desechos sólidos). Sería un negocio redondo para las municipalidades convertir su basura orgánica en fertilizante natural. Podrían venderlo y agenciarse de fondos extras. El gobierno central podría comprarles a ellos, los fertilizantes orgánicos y así hacer circular el dinero dentro del país promoviendo el desarrollo rural ecológico. Ya existen varios proyectos que trabajan ese tema y que podrían ser apoyados con parte de esos millones de quetzales que se van a empresas extranjeras. Se pueden hacer fertilizantes con la pulpa del café, con los desechos de los mercados, hasta en una casa pequeña o en un apartamento se puede hacer composta. Pero no, a los dirigentes se les hace más “rentable” favorecer solo a tres empresas en lugar de invertir en soluciones integrales. ¿Cuándo iremos a ser más lógicos?

martes, 10 de abril de 2012

¡Pum! ¡Boom!

País de contrastes de mierda en el que me tocó nacer. A muy pocos kilómetros de la gran metrópoli capitalina se encuentra San Juan Sacatepéquez. Pienso en un guante al derecho y al revés, en esa moneda con dos lados que nunca se ven al mismo tiempo. Busco la noticia en los medios de comunicación y apenas leo cuatro líneas: En el caserío Ajuix, aldea Cerro Alto, San Juan Sacatepéquez, se incendió una fábrica de cohetes. En el siniestro resultaron con quemaduras Anastasia Cubulúc, de 30 años; Mauro Canel, 19; Luis Canel, 17; Graciela Cubulúc, 9, y Yesenia Cubulúc, 2, quienes fueron trasladados al Hospital Roosevelt, informaron los Bomberos Voluntarios.
Estuve en Cerro Alto en el 2007 haciendo un reportaje sobre las pandillas. Conocí al Enano, un salvatrucha con el cuerpo lleno de cicatrices, recuerdo de su paso por las fábricas de pólvora. Era uno de los miles de menores de edad que creció fabricando cohetes, morteros, ametralladoras y demás juegos pirotécnicos que los católicos de este país suelen comprar y quemar para “celebrar”a cada santo. Me pregunto si el Enano seguirá vivo. Dudo que las condiciones para los jóvenes en San Juan, hayan cambiado desde entonces. La cementera sigue imponiendo su presencia a los kaqchikeles del área que preferirían cultivar flores. Los niños no juegan “piedra, papel o tijera”, sino que “crack, cemento o pólvora”. Las patrullas de ciudadanos organizados han tomado el poder del lugar, agudizando la represión y la ingobernabilidad. Y el hospital, el cementerio o la cárcel siguen siendo el único futuro cierto para los niños y niñas del área. ¡Qué pena, estando tan cerca del “desarrollo”!

(Lucha libre publicada en elPeriódico el miércoles 11 de abril del 2012).

martes, 3 de abril de 2012

Vía Crucis pop


Nada como estos días para darle rienda suelta a nuestro culto al sufrimiento. Nada como estos días para darle rienda suelta a nuestro culto a la diversión. La sangre chorrea de las heridas de Cristo, así como el guaro chorrea de las bocas de los veraneantes. En el hombro de los penitentes descansan las imágenes veneradas de la Iglesia Católica, previo a cargar las hieleras rebosantes de cerveza. Devotas sexys y arrepentidas esperan con ansia para estrenar lencería de viuda negra, encajes y tacones, para desfilar en busca de un Cristo que las redima. Las iglesias viven su época de oro y las pescaderías también. En los sitios turísticos se espera con ansia a los veraneantes que dejaran dólares, quetzales o cheques sin fondos, en las arcas de los hoteles y restaurantes. Nadie piensa en el plástico de los doble litros y las bolsas de nylon que llenarán las playas de los mares y los lagos, y viajarán por ríos dejando la huella de este consumismo salvaje y desenfrenado. La gula del carnaval se paga en libras y lonjas que rebosantes salen de los bikinis en busca de un poco de sol. Pero hay que huir del sol, que quema y mata, que vuelve las células sanas en cancerígenas. Huyamos también de las ciudades con sus calles solitarias o sus avenidas rebosantes de nazarenos. Dejemos que una alfombra de jacarandas pinte de lila el gris de la ciudad. Huyamos de las playas con sus promociones 2 x1 y sus bocinas “reguetoneras”. Huyamos al fondo de nuestros abismos, ahí donde llevamos nuestras más tristes procesiones. Y luego regresemos al mundo, resucitados y listos para empezar de nuevo a vivir.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Lucha campesina


¿Qué se sentirá llegar a la ciudad capital por primera vez? ¿Qué pensarán los queqchís de nuestras calles sin sombra, de nuestro progreso color gris, del olor a mierda de la ciudad? No logro imaginar la fortaleza y convicción que se necesita para caminar durante 8 días, 200 kilómetros bajo el sol y/o la lluvia con la ingenua esperanza de ser escuchados y tomados en serio. Los capitalinos estamos tan lejos de los campesinos que nos cuesta darnos cuenta que ellos son la otra cara de esta moneda que se llama Guatemala. Un día entenderemos que lo que les sucede a nuestros hermanos repercute directamente sobre nuestra vida. Un día entenderemos que somos parte de un mismo todo. Si ellos están mal, nosotros también. Me quito el sombrero ante la convicción y sentido comunitario de los indígenas guatemaltecos. Agradezco haber nacido en este país donde la resistencia y la rebeldía aún son una realidad. Yo, al igual que los campesinos que llegaron ayer a la capital, no quiero una minera ni una cementera a la vuelta de mi casa, no quiero que contaminen las aguas de los ríos, ni que dinamiten las montañas, ni que boten los bosques para sembrar un único producto. Yo tampoco estoy de acuerdo con los mega proyectos que NO traen desarrollo a las comunidades y que solo llenan los bolsillos de los mismos. Yo también sueño con un terreno propio donde pueda construir una casa y sembrar mi alimento. Yo también sueño con un país con justicia social y en el que la vida humana valga más que la propiedad privada. ¿Y ustedes?

Columna Lucha Libre publicada en elPeriódico el miércoles 28 de marzo del 2012

martes, 20 de marzo de 2012

Libertad + expresión





Al nacer, llenamos los pulmones de aire y con un grito dejamos claro que estamos vivos y sanos, dispuestos a luchar por la vida. Aprendemos el significado de no, antes que el de sí. Nos enseñan que la prohibición es la norma, se fomenta el hacer caso, no opinar, no contradecir. Aprendemos que ser sabios es no ver, no oír, no hablar. Y mejor, si le incorporamos el no pensar. Crecemos pensando que es normal nuestra incapacidad para el debate. Sin embargo, son tan importantes las opiniones para que una democracia madure, que en la Declaración de los Derechos Humanos, se dedica el artículo 19 a defender el derecho a la libre expresión del pensamiento. Lo contrario trae opresión, oscurantismo. Los tiranos temen profundamente a la libertad de prensa e intentan siempre acallarla. Ahí está Correa demandando y luego perdonando a El Universo; Chávez cerrando medios; Arzú y su prensafobia; el FMLN amenazando al Faro por informar, o el reciente intento de la Pepsi por acallar al Grupo Intergeneracional. Los golpes contra la libertad de expresión vienen de la derecha, la izquierda, de arriba o de abajo. A veces incluso somos nosotros mismos los que nos violentamos ante la libertad de los otros a expresarse. Podríamos volver al artículo 19 de vez en cuando: Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

(Lucha Libre publicada en elPeriódico el miércoles 21 de marzo del 2012).

martes, 13 de marzo de 2012

De metáforas y chamuscas




Cada semana ante la página en blanco me siento como si estuviera en medio de una gran polideportivo con un público voraz y sediento de emoción y sangre. Los imagino, cerveza en mano y grito en la punta de la boca, viéndome trastabillar con la palabra. Yo, torpe de naturaleza, corro y enseño mi mejor movida pero carezco de estilo propio y pocas veces caliento antes de entrar a patear. La pelota es una metáfora deportiva de los temas coyunturales que nos afectan. Vuela por mi cabeza despeinándome las ideas. Hay que saber manejarla, pegarle con la fuerza adecuada y darle en el ángulo preciso para que siga la trayectoria anhelada. Trato de correr persiguiendo algún interesante tema pero los delanteros siempre se me “adelantan” (valga la redundancia) y estampan tremendos cabezazos que provocan el júbilo en la audiencia. Desde mi esquina de la cancha, imagino poder driblar y fintar oponentes con sabiduría, gracia y elegancia. Como en el fútbol, el éxito depende de varios componentes como la concentración del columnista, la iniciativa por tocar temas diferentes, la libre expresión, la creatividad, la desenvoltura con la palabra y la imaginación. La cancha es ese territorio nebuloso de las ideas, en donde hay que saber anticiparse a la trayectoria del balón para poder lograr una buena jugada capaz de producir tal emoción que quede grabada en los recuerdos de la audiencia. Lo más difícil siempre es aprender la precisión y orientación justa que necesitan los buenos remates. Con o sin la mano de Dios, el objetivo es marcar un gol en la portería contraria.

(Lucha LIbre publicada el miércoles 14 de marzo del 2012 en elPeriódico).

jueves, 8 de marzo de 2012

¿Qué es ser mujer?


El 8 de marzo es conocido como el Día Internacional de la Mujer. Y ha sido una una excusa para propiciar debates en torno al papel que las mujeres jugamos en la sociedad. Este es un logro más del movimiento feminista mundial que intenta crear reflexión y sobre todo cambios en la forma en que nos construimos las mujeres. Por si alguno de mis lectores nunca ha tomado un diccionario, y aún tiene el falso prejuicio de que ser feminista es lo mismo que ser machista, pero al revés, le aclaro: “El feminismo es una doctrina que considera justa la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, es un movimiento que va encaminado a conseguir esta igualdad” (Diccionario de uso del español de María Moliner). Una igualdad que, por cierto, si se logra, les proporcionará a los hombres un montón de beneficios. Ya que el machismo no solo va en contra de la mujer, sino en contra de ellos mismos. Un mundo más feminista, por lo tanto más igualitario, permitiría a los machos ponerse en contacto con su lado femenino, permitirse sentir y amar sin pena a ser considerado inferior. Reflexiones en torno a ¿qué es ser mujer? y ¿qué es ser hombre? aún hacen falta en nuestra sociedad. Las instituciones y la sociedad en general aún tienen a las mujeres encorsetadas, maquilladas y entaconadas. Mientras la realidad continúe así, las feministas seguiremos celebrando el 8 de marzo, saliendo a las calles a marchar, organizando conferencias, muestras, exposiciones, huelgas y discursos. Escribiendo, alegando, compartiendo y proponiendo un mundo más feminista.

Columna publicada en elPeriódico el miércoles 7 de marzo del 2012

martes, 28 de febrero de 2012

Duele

Cuando duele, duele. No hay mucho que hacer, no hay poder que suavice las agujas que se clavan en el ser. Duele tanto crecer, duele ir viendo cómo la máquina del cuerpo va perdiendo su perfección, va llenándose de células enfermas, recetas que se multiplican alrededor, citas con doctores, angustia nocturna. Duele no ser esa niña que despierta en medio de la noche aterrorizada y que con un grito recibe el cariñoso auxilio de los padres, que con su presencia deshacen los fantasmas que acechan en las esquinas. Duele no poder ser el consuelo de las pesadillas de la madre, el remedio para los dolores del padre. Duele no poder corresponder con la misma fuerza y luz a quienes te hicieron con amor, te cuidaron como a una flor, y te han dado más que la vida entera, te han dado un ejemplo impecable de entrega absoluta, confianza, solidaridad y amor. Duele no ser bálsamo para las angustias de la familia, no ser bastión de fuerza, no ser faro de luz. Duele no haber aprendido que la muerte es un regalo y que la vida solo es la moña que adorna ese vacío al que algún día regresaremos. Duele no creer en Dios, ni en milagros, ni en santos capaces de cambiar las oscuras leyes de la vida, el paso inexorable del tiempo, la degradación de la carne, la tristeza que se va a anidando en el alma de quienes carecemos del optimismo de los puros. Duele dejar cada día de hacer lo importante para dedicarse a lo urgente. Duele no tener respuestas. Duele tener que seguir viviendo aunque por dentro una se sienta muerta.

miércoles, 22 de febrero de 2012

No nos pueden callar

No estoy de acuerdo con la gente que piensa que debemos dejar de
protestar. Al contrario, deberíamos protestar más, indignarnos de
verdad, levantarnos para exigir y construir. Me encanta esa generación
de chavitos que se solidarizan con quienes no tienen techo. Me da
esperanza escuchar a jóvenes de mente abierta que apoyan las causas
sociales y trabajan para cambiar Guate. Estoy convencida de que los
humanos aprendemos más fácilmente a través de sentimientos que
impactan nuestra psiquis que en la repetición de conocimientos
absurdos. Pienso que el arte y la cultura son canales de comunicación
entre guatemaltecos capaces de cambiar mentalidades y generar una
identidad común, tan necesaria para reconocernos como hermanos. Sin
embargo, este paisito que solo sobresale positivamente por sus
artistas, deportistas e intelectuales, es incapaz de reconocer y
apoyar esa invaluable fuente de energía y conocimiento que da el arte.
¿Qué pensar de los 700 millones de quetzales que supuestamente fueron
desfalcados del Ministerio de Cultura y Deportes? Noticia que sale a
luz, al mismo tiempo que la decisión del Congreso de la República de
sacar a Guatemala del Programa Ibermedia que significaba un gran
empujón para el cine en el país. ¿Por qué sigue engavetada la Ley del
Cine? ¿Por qué amenazan con cerrar espacios de arte como el Centro
Intercultural y Deportivo de Quetzaltenango? Puede alguien explicar a
las autoridades correspondientes que el conocimiento y el arte son
alimentos para el alma, medicina para la sociedad y un derecho humano,
tan importante como cualquier otro.

(Lucha Libre publicada en elPeriódico el miércoles 22 de febrero del 2012).

martes, 14 de febrero de 2012

Sin pena



Me sorprendió la iniciativa de Pérez Molina de poner en la mesa de discusión el tema de la despenalización de las drogas. No me sorprendió para nada la intolerancia del gobierno de Estados Unidos ante la idea. Me decepcionó que Funes marcara posición pro gringos tan rápido. A veces peco de ingenua y olvido que el negocio del combate a las drogas absorbe gran parte del presupuesto del Tío Sam. Se juega tanto dinero de por medio que mi imaginación no procesa esas cifras. Ya sabemos que en el Norte les gusta jugar con armas, presumen de la libertad que tienen para comprar y disparar desde venados hasta ilegales. Cazan pecadores como deporte nacional. Pienso que ningún ser humano debería ser considerado ilegal, así como ninguna planta. Lástima que nunca es como yo quiero. Los dólares mandan y se empeñan en querer sangre y en apostar siempre por la prohibición y nunca por el conocimiento o la libertad. Podría referirme a estudios que apoyan la idea de que despenalizar el consumo de algunas drogas baja el índice de violencia o mencionar cifras de gasto en el combate o número de muertos que deja el narco negocio. Pero a estas alturas creo que ya no se trata de convencer a los que temen que las llamas del infierno de la drogadicción consuman a nuestras juventudes, sino de esperar el santo permiso del imperio de la coca, Coca-cola. Mientras tanto aquí, como en Nueva York, en Zimbawe y en cada rincón habitable, las personas seguirán consumiendo drogas naturales o sintéticas, ilegales o con receta médica, puras o adulteradas, por los siglos de los siglos.

martes, 7 de febrero de 2012

Del cel...


A quien no le han robado el celular en Guatemala, es porque no tiene o no lo saca a la calle. Todos los días, escucho o leo de “trágicos” y penosos casos de este tipo de hurtos. Incluso hay un proyecto contra el robo de celulares intentando hacerse ley en el Congreso. Los Jóvenes contra la Violencia se han unido a la causa, colocando espantacacos de paja en los puntos rojos donde roban celulares en la capital. Parece ser un gran problema nacional. Pero nada leo en los periódicos de las estafas continuas y sistemáticas que las grandes telefónicas hacen a sus usuarios. Y no me refiero solo a su evidente complicidad en el flasheo de los teléfonos, algo que no debería necesitar de una ley para evitarse. Pero pareciera que no nos importa que nos roben los ricos, las multinacionales, los poderosos. Lo que no soportamos es que un caco de baja monta nos arranque en plena luz del día nuestro querido teléfono. Eso nos parece insoportable. Nos preocupa, nos aflige, nos deprime. Ojalá que de igual manera, nos preocupara y nos hiciera movernos y actuar, la pobreza en este país, los viejitos tirando naranjas al aire en los semáforos, los niños/carga, las niñas/esclavas, los pellejos desnutridos de la infancia chapina, los muertos por enfermedades prevenibles, el desamparo de los huérfanos de la violencia, la injusticia de los sueldos en las maquilas y en las fincas, la evasión en el pago de impuestos de los millonarios, el sueldo obsceno del Procurador de los Derechos Humanos y de paso nuestra estúpida obsesión por tener un teléfono más moderno y más caro que el de nuestro vecino.

martes, 31 de enero de 2012

Ensueños blindados



Con la idea de alimentar mi memoria histórica he vuelto a ver Ensueños Blindados de la trilogía documental de Mikael Wahlforss. Es un retrato muy crudo de la “alta sociedad” guatemalteca en la coyuntura del golpe de Estado de Efraín Ríos Montt en marzo de 1982. Ahí vemos al general, ahora retirado, robando cámara, arrebatado y exaltado, proclamándose amo y señor de Guatemala. Discurso de Cantinflas, bigote hitleriano y Biblia en mano, gran orador forjado en el pastoreo evangélico y en la rudeza militar. Parece una mala pesadilla cuando graznando dice: “Vamos a matar pero no a asesinar”. Nadie diría que es el mismo viejito astuto pero asustado que acapara las portadas de los periódicos. El mismo militar que hablaba del pecado de robar pero que hoy cuenta con la suficiente capacidad económica para poder pagar medio millón de quetzales en efectivo y así irse a dormir tranquilo a su casa. ¿Dormir tranquilo? ¿Qué sentirá cuando transita la película de su vida frente a él? ¿Cómo justifica su indiferencia ante el dolor humano? ¿Qué opina de los testimonios de aquellos niños sobrevivientes a las masacres? ¿Podía el fin de acabar con el comunismo justificar que los medios para lograrlo fueran violar, torturar y masacrar a la población civil? ¿Pasar a la historia como genocida era lo único que podía hacer? Coincido con Juan Luis Font que si Ríos Montt tuviera el valor de hablar, contribuiría como nunca antes en la historia del mundo, a entender uno de los capítulos más terribles de nuestra violenta historia. Pero parece que le comieron la lengua los ratones.


PD:Foto "prestada" de http://www.jorgecabrera.com
PD2: Lucha LIbre publicada en elPeriódico del miércoles 31 de enero del 2012.

miércoles, 25 de enero de 2012

De romper ciclos


La idea de subir un volcán en masa como muestra de repudio por la violencia me parece un lindo gesto, un símbolo colectivo de compromiso con la paz. Una paz, que como a una cima, cuesta llegar y se logra dando pequeños pasos o con infinidad de gestos cotidianos. “Gesto” viene de gestar, y quizá en la mente y en el corazón de los 10 mil excursionistas del fin de semana, se sembró una semilla de participación activa en la construcción de tan ansiada paz. Quiero imaginar que los voluntarios de la cadena humana regresaron con bolsas o costales llenos de basura demostrando que son capaces, más que de gestos simbólicos, de acciones concretas. En ese positivismo hasta soy capaz de creer que el temblor del sábado fue un estremecimiento sincero del volcán de Agua, ante el abrazo entusiasta de los escaladores. O quizá un intento por sacudirse a los helicópteros que lo sobrevolaban. Lástima que los gestos simbólicos sirven de poco para romper los ciclos de violencia tan enraizados en nuestra sufrida Guatemala como la matanza ocurrida esa misma noche en una discoteca en Villa Nueva cuando murieron 9 personas y otras 20 resultaron heridas. O los otros asesinatos del fin de semana, los muertos de ayer, los asesinados de hoy y los que se irán mañana.

Para romper el ciclo hay que eliminar el machismo, el racismo, la corrupción y el egoísmo. Romper el ciclo también es educar, opinar, pagar impuestos, creer y usar los tribunales de justicia. Romper el ciclo es amar más y desear menos. Romper el ciclo nos va a costar más que mil ascensiones al Éverest.

martes, 17 de enero de 2012

Kaibil en baktu’n

Mis traumas de la vida política nacional comenzaron al ver a Vinicio Cerezo, whisky en mano en su yate Odiseo. Estudiaba el último año del colegio cuando Serrano Elías nos obsequió unos días de feriado con el famoso autogolpe. Me impactó la portada y los editoriales en negro del Siglo XXI que por esos días se llamó Siglo XIV. Gran lección de periodismo en tiempos de censura. De Ramiro de León Carpio sólo puedo decir: ¡qué huevos tibios! Para cuando quedó Alvaro Arzú, Tonatiuh, el señor de la piñatización, yo ya votaba. Dios me perdone si lo hice por él, en memoria de Sas Rompich y de Monseñor Gerardi. ¡Y luego Portillo con sus muertos de Chilpancingo a cuestas y la sombra “zopilotosa” de Ríos Montt detrás! De Berger me crispaba su racismo y la deuda en que dejó sumido al país. El disque aj’qij Colom pasará a la historia por ser el primer social demócrata que defendió primero los intereses de las grandes empresas como Tomza o Perenco. El caso Rosenberg y su divorcio presidencial nos dio material novelístico de primera. Será que todos nuestros ex presidentes han sido hipócritas o en el camino se tuercen ¿Es posible no corromperse con el poder? ¿Cómo podemos evitar que cada cuatro años se repita este triste teatro? Entran con guirnaldas y salen abucheados. Presidentes, Vices, ministros y diputados que se abalanzan como pirañas sobre los puestos y las oficinas, cambian chapas y salivan con el poder. ¿Podrá un kaibil en baktu’n luchar contra lo que parece un destino inevitable? Solo el tiempo nos lo dirá. Quizá sea el héroe que necesita esta Guatemalosa.

miércoles, 11 de enero de 2012

Más de educar


Muchos padres trabajan y viven en función de dar a sus hijos la mejor educación posible. Hacen colas durante la madrugada para lograr inscribirlos en aquel establecimiento (privado o público) que consideran le abrirá a su niño, las puertas de un futuro mejor. Se endeudan, se comprometen y desembolsan en enero el dinero necesario para útiles, uniformes, inscripciones, seguros y colegiatura. El niño adquiere la responsabilidad de no defraudar a los padres, obedecer y adaptarse a la perfección a la sociedad estudiantil. Pero estas historias de sacrificio no siempre dan los resultados esperados. Según datos arrojados por la Primera Encuesta Nacional de la Juventud en Guatemala, solo uno de cada cien estudiantes de los niveles socioeconómicos (NSE) medio bajo y bajo finalizará la universidad. Los demás, deberán enfrentar el competitivo mundo laboral con los conocimientos adquiridos durante sus pocos o muchos años en el sistema educativo nacional. ¿Y qué aprenden los niños durante más de una década entre pupitres y maestros mal pagados? Aprenden a obedecer, a callar, a darles la razón a los adultos, a no cuestionar. La autoestima y confianza que desarrolla cada niño es vista como una dificultad más que como un valor positivo. Se les enseña que su conocimiento y particular proceso de aprendizaje es evaluable por medio de un puntaje. En el centro del sistema educativo debería estar el alumno y no sus conocimientos adquiridos. ¿A qué futuro estamos llevando a los niños y niñas si no revolucionamos la forma en la que aprenden?

miércoles, 4 de enero de 2012

Mala educación buena


Todo niño tiene derecho a la educación y todo padre o madre a procurar que sea la mejor. Si se es millonario no hay problema, se compra la educación más exclusiva y completa. Que sepa inglés, francés, kaqchikel o que aprenda jugando en un sistema Waldorf o Montessori. Si se tiene vocación y tiempo, hasta se puede decidir hacer la escuela en casa y evitar así que los vistan de “inditos” para jugar a mercado o que les enseñen que el rosado es de mujeres y el azul de hombres. Si se es pobre no hay opción, la escuela pública más cercana y que le agradezcan a Dios por la oportunidad. Si se es clase media, empieza el peregrinaje en búsqueda de un colegio que se pueda pagar y que brinde al menos lo mínimo para que los niños vayan adquiriendo conocimientos. Pero no solo es de llegar e inscribirlos, el niño debe hacer un examen de admisión y dependiendo de los resultados el colegio resolverá si lo admite o no. Como madre, yo quisiera que mis hijos fueran los que calificaran a los maestros y no al revés, ya que ellos son los clientes y quienes cargarán el resto de sus vidas con lo que ahí aprendan. Confío más en el criterio de selección de mis chiquitos que en un director que desde su pedestal de sabelotodo juzgará el saber de mis niños. Lástima que la vida no es como yo creo que debería ser. Durante años, he procurado la alegría y el crecimiento intelectual de mis hijos, más que engrandecer sus posesiones materiales. Hoy me toca encomendarlos a “cualquier colegio” y soñar con que la educación que reciban afuera no los marcará tanto como la que reciben en casa. No vaya a ser que me los deseduquen mucho.

(Columna publicada en elPeriódico el miércoles 4 de enero del 2012)

martes, 3 de enero de 2012

Y en el principio

Es difícil ser positiva cuando se vive en el fin del mundo. Sí, Guatemala es el país donde acaban los caminos, el de la eterna tiranía, el de las grandes injusticias, pero también es un país hermosísimo, lleno de esperanzas y de tierra fértil. Empieza un nuevo año publicitado apocalíptico. Pero yo quiero pensar en el fin del mundo como lo conocemos; grosero, consumista, egoísta. Y me emociona imaginarme un mundo nuevo, un mundo con valores distintos, donde la solidaridad, el amor, la libertad y la paz sean lo anhelado y lo deseado. Sé que buscando y poniendo atención, puedo sentirme feliz y privilegiada de vivir aquí, puedo tener esperanza y soñar con un año diferente, donde algunos cambios sucedan. Pensar en un país donde los semáforos no sean un desfile de nuestras desgracias, donde los niños cargando leña en su espalda solo salgan en las películas del recuerdo, donde los políticos no roben, sino trabajen por el pueblo. La verdad es que no me cuesta ver buenos ejemplos alrededor, el voluntariado en Guatemala es extenso, son muchas, muchas las personas que desde sus cooperativas, sus asociaciones, sus familias trabajan por los demás, madrugan y se desvelan por hacer el bien, por construir un mejor país, por curar a los enfermos, por darle felicidad a los tristes. Hoy voy a proponerme pensar bien y bonito del futuro, voy a darle el beneficio de la duda a este año que se estrena (no diré virgen para no herir susceptibilidades) y que nos muestra sus hojas en blanco, listas para que las llenemos de pura buena vibra. Todo fin trae implícito un nuevo comienzo. Y qué este sea espectacular.