martes, 30 de marzo de 2010

Semana Santa (opciones para evocar)


Volver a ser niña arrugada y experimentar con los pies las piscinas de Likín. Manos de viejita, tembladera bajo la toalla y el deseo eterno de más papas fritas mojadas. No hacer caso de las ruinas diluidas en arena negra y murmullos de mar que aconsejan guardar los buenos recuerdos entre conchitas.

Voy en mil regresos, mi estómago un huracán sublevado, pidiéndole a Diosito no vomitar para no arruinar el viaje familiar siempre al borde del caos. Contar los kilómetros para restarle los minutos al tiempo y que aparezca el quetzal de piedra que desde la orilla de la carretera -entre verdes violentos- permanece inmenso en mi memoria.

Escoger el frío de La Montaña para entrar por garita de club campestre. Columpios, en un bosque amigable, churrasqueras y caminitos para perderse. Mis recuerdos enmohecieron pero olores y sensaciones vuelven intactos de aquellos días.

Ser libro leído en hamaca bajo anteojos de sol, lectura de verano para engrasar con bronceador. Coca cola con hielo, coco frío, hielera cervecera. Chancletear bajo las palmeras buscando sapos para volverlos príncipes de un solo beso. Descubrir que la sensualidad también cae en chorros de sudor.

Evocar la Libertad en una playa del otro lado de la frontera.

Sentirse iguana desnuda en las piedras de San Marcos La Laguna, zambullida helada entre turquesas y azules.

Acampar una semana en Chikabal para saber que el amor es para siempre, aunque la neblina a veces borre los contornos de mi laguna sagrada. Confiar en que las noches más frías no apagan el fuego cuando queda el aliento que sopla cenizas y derrite poco a poco las escarchas del corazón.

Bajar corriendo un volcán y llegar exhausta con olor a corozo en la ropa, a tiempo para sentir la procesión por dentro.


8 comentarios:

Anónimo dijo...

Mis vacaciones nunca han sido así. Solo cemento.

Anónimo dijo...

Que bonito. Debio empezar con un "querido diario"....
Pero que bueno que las disfrutes de ese modo; lastima que un gran porcentaje de la poblacion tengamos que vivir trabajando incluso en S.S.

Lucha dijo...

Anónimo 1: la capi también se pone chilera en Semana Santa.
Anónimo 2: Jajja, querido diario, genial. Yo también tuve que trabajar en S.S. que mal va...por eso evocar aquel todo tiempo pasado fue mejor

Juan Pensamiento dijo...

Lucha: Cada palabra de tu columna me trajo sentimientos y recuerdos tan concretos, que casi pude tocarlos y olerlos. Dios bendiga las papas fritas con gusto a piscina.

Yo también, como casi todos los adultos, anónimos y no anónimos, trabajo en Semana Santa y los dos únicos días libres, aunque se disfrutan por qué ni modo, se sienten más como una pequeña burla cósmica que como una oportunidad de descanso. Por eso me encantó tu texto; nada como ser literalmente niño y gozar y luego jugar con ese niño a través de los recuerdos.

Lucha dijo...

También un poco el término EVOCAR en la columna es porque me parece muy importante tener esos recuerdos en los que una se puede refugiar luego cuando llegan los tiempos difíciles. Que los niños vivan hoy con alegría cualquier momento, porque luego serán adultos y tendrán que trabajar en Semana Santa pero ahí en el fondo de sus recuerdos están esos momentos y sensaciones que nos hacen tolerables todo lo demás..

Anónimo dijo...

Gracias Luchita,
no habia leido este, aqui te espera La Libertad,
y La Primavera que es tu amiga,
un abrazo,
Tania

Anita dijo...

MMMM...papitas fritas con sabor a cloro - que rico.

Que tal la parada en Saritas? Un helado a medio camino le daba a nuestros papas 10 minutos de silencio.

Anónimo dijo...

Yo me tomé la libertad (aunque luego se torna en irresponsabilidad) de alargarme la s.s. unos días más. Ojalá que la próxima uds. también puedan, anónimos trabajadores.

Un viaje al futuro: Querido diario, Pana 2010

Me sigo riendo cuando recuerdo aquella post-fiesta-pre-semanasanta. Y es que huirle a la tira siempre le da un tinte clandestino al asunto. Con caras de enojados y uniformados llegan con todas sus sirenas y armas obscenas para combatir la fiesta. Absurdo. Pero así parecía agregarle a aquel apartamentito nublado y cálido la sensación de que los presentes éramos rockstars o la oposición celebrando un día más de oposición misma. Todavía siento las ganas de seguir riendo y compartiendo a la 1:30 de la mañana. ¡Que gruesos!...

Estuvo buena!
salud!