lunes, 25 de febrero de 2008

Dignificar a las víctimas

Supuestamente ayer se conmemoraba en Guatemala "El día de la Dignidad de las Víctimas del Conflicto Armado Interno" creado con el fin de recordar y darle un lugar en la historia a toda la población guatemalteca que sufrió durante 36 años enfrentamiento y represión fraticida.

Fueron pocas las manifestaciones al respecto que se dieron. La misma prensa nacional ignoró el tema, dándole mas espacio e importancia a la entrega de los Oscares en Estados Unidos que a ese tema pendiente que tenemos como guatemaltecos con nuestra historia reciente. Nada ví en mi pueblo, ningún esfuerzo de alcaldes o gobernadores por parar el trajín diario del trabajo para recordar a todos los niños, niñas, mujeres, hombres y ancianos que perdieron la vida dura la guerra interna. Almas que aún no descansan en paz, porque sus historias no están contadas, no han salido a la luz sus huesos amontonados en fosas clandestinas y sus deudos no han visto el nombre de sus seres queridos grabados en el frío mármol de la muerte.

Seguro que este tipo de conmemoraciones le caen mal a algunas personas, he leído comentarios que llaman resentidos a quiénes quieren justicia para sus muertos, y aducen que es gente que busca venganza y que no quiere paz. Es fácil juzgarlos así cuando se pertenece a la clase social poderosa del país, a los que siempre han estado arriba, con la bota sobre los indios y los pobres.

Pienso por ejemplo en H.I.J.O.S, esa asociación que agrupa voluntariamente a los hijos de los desaparecidos y asesinados durante la guerra en Guatemala y que no se cansan de pedir justicia y gritar a los cuatro vientos: No perdonamos, no nos reconciliamos, no olvidamos. Es fácil imaginar por qué tienen esa actitud estos jóvenes que buscan la verdad. Es probable que ellos no tengan una tumba donde llorar a sus muertos, o que tengan baches en sus recuerdos personales al no saber a ciencia cierta que sucedió con sus madres, padres, tíos, abuelos, hijos, hermanos, etc.

Así que con todo mi corazón y solidaridad me uno a las victimas del conflicto armado interno para que sus historias se conozcan, para que no se olvide nunca lo que somos capaces de hacer los guatemaltecos, para que finalmente la paz no sea solo una moneda que vale un chicle.

(Lucha Diaria publicada en elQuetzalteco el martes 26 de febrero del 2008)

1 comentario:

esnecesariohabervivido dijo...

gracias por la solidaridad...

Rebeka
no olvidamos
no perdonamos
no nos reconciliamos
SIN ANTES JUSTICIA!!!