miércoles, 22 de enero de 2014

No a la Mano Dura

Podríamos haberle preguntado a una madre cualquiera si la mano dura funciona, antes de querer experimentarla como política de un país, pero no lo hicimos. Según el Informe Regional de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Seguridad ciudadana con rostro humano: diagnóstico y propuestas para América Latina la violencia no acaba con la violencia. Este informe evalúa la situación de inseguridad en el continente hispano hablante y las políticas gubernamentales para contrarrestarla. Descubrimos el agua azucarada; la represión aumenta la violencia. En países como Brasil, México, Guatemala, El Salvador y Honduras, en donde se ha intentado combatir los asesinatos con mano dura, solo se ha logrado el incremento de estos y el fortalecimiento del crimen organizado. Mientras que en República Dominicana y Colombia donde se ha apostado por la prevención y la reinserción, se han registrado menos hechos criminales. ¿Qué país queremos los guatemaltecos? ¿Queremos fortalecer el sicariato y encerrarnos cada vez más entre cuatro paredes y alambre espigado o preferimos mejorar las condiciones de vida de nuestros compatriotas? Según datos del INE, Instituto Nacional de Estadísticas, en Guatemala existen 9.7 millones de personas en edad de trabajar, de ellos el 69 por ciento trabaja en el sector informal; no cuentan con prestaciones ni contrato laboral. Tanta gente desocupada es caldo de cultivo perfecto para la violencia. Hay que cambiar estas condiciones. Educación, arte y deporte para salir de la miseria y la muerte. (Columna de opinión publicada el miércoles 22 de enero del 2014 en elPeriódico).

1 comentario:

Lucha Libre dijo...

Comentario enviado a su columna de hoy. Un tema que da para una amplia discusión e intercambio de ideas.
Me parece que hay más de algunos "obnubilados", que siguen confundiendo términos. Mano dura, no es necesariamente sinónimo de violencia. Esta es otra cosa. Precisamente la que los delincuentes nos aplican a todos nosotros; ¡eso es violencia! La "mano dura" (energía, educación firme, imposición de cánones morales con ejemplos personales, etc.) es beneficiosa y cría buenos hijos. Lo contrario, "la relajación" que se aplica actualmente, confundiendo conceptos a causa de unos supuestos "derechos" de todo tipo, inclusive de los animales, es lo que nos ha llevado al punto en donde nos encontramos. Y ahora, como resultado, los "patos le tiran a las escopetas". O sea, ahora son los hijos quienes le gritan y le pegan a sus mayores y maestros. Y luego, nos quejamos de la delincuencia y criminalidad excesivas. Bahhhhh!!!