jueves, 10 de abril de 2014

El violador

Bajo el lema “Si nos toca a una, nos toca a todas” un colectivo de mujeres feministas de Huehuetenango se tomaron la justicia con sus propias manos para acusar públicamente a un violador en serie que permanece libre a pesar de las constantes denuncias presentadas por sus víctimas. Héctor Saúl Martínez Palacios era catedrático de “ética y moral” del Colegio en Ciencias Comerciales de Huehuetenango y además estudiante de Pedagogía y Administración educativa del Centro Universitario de Noroccidente de la USAC, desde donde ejercía poder sobre sus estudiantes y compañeras de estudios. Cansadas de no ver justicia por los casos de violación, este colectivo decidió empapelar las instalaciones del colegio y universidad con fotos del agresor y un texto donde contaban el historial delincuencial de Martínez Palacios. Estas acciones valientes y solidarias provocaron que varias estudiantes rompieran el silencio y confesaran que también fueron víctimas del acoso sexual de ese viejo mañoso y se sumaron a la demanda de justicia. Aunque al principio las autoridades del colegio parecían proteger al violador, ante la presión de los padres de familia, despidieron al individuo y difundieron la información en medios locales. Felicito a este colectivo y espero que las guatemaltecas repliquemos estas acciones que son una manera de hacer justicia y poner en alerta a otras mujeres del peligro que supone tener cerca a un violador. Vergüenza pública es la pena mínima que merecen los violadores, cortarles el pene sería lo justo. @liberalucha

1 comentario:

Felipe de Jesús Velásquez Solórzano dijo...

Jarioso el profe! debieron haberlo castrado para que aprendan los demás que las justicia existe cuando el pueblo despierta.