martes, 30 de septiembre de 2008

Presente y futuro


Mañana se celebra en Guatemala el Día del Niño y, por supuesto, de la niña. Los medios de comunicación han estado, los últimos días, informándonos con estadísticas crudas lo que vive la mayoría de la población de nuestro país. Para nadie es un secreto que somos un país joven por excelencia y que el grueso de nuestra sangre son personas menores de 25 años.

Son millones de guatemaltecos los que aún no han cumplido la mayoría de edad, y sin embargo tienen vidas más complicadas que las de un adulto. Muchos trabajan desde pequeños, no sólo en las tareas del hogar, como cargar leña, cuidar al hermanito o atender la tienda, sino que muchas veces ponen en riesgo sus vidas, cuando trabajan haciendo juegos pirotécnicos o los que rompen piedra. También hay muchos niños y niñas que son carne de cañón par la delincuencia y están expuestos a morir en medio de un tiroteo cada día. El secuestro y la trata de niños y niñas para prostitución o adopciones ilegales es un problema que se vive en todo el mundo.

En Guatemala todavía se mantiene la mentalidad que considera a los niños y niñas como sujetos de menor categoría. Ellos son los que no tienen derecho a sentarse en la camioneta, los primeros que se quedan sin comer y sin medicinas, los que no pueden opinar ni expresarse libremente.

Esto sucede en todo el mundo, sólo en Estados Unidos, cuatro niños mueren al día a consecuencia de maltrato. En Guatemala ni siquiera tenemos datos al respecto, por que la indiferencia nos gana. A menudo vemos a niños maltratados por sus padres, vemos a las madres descargar la ira sobre las caras de los pequeños. Sabemos de casos que llegan al hospital, gravemente heridos por sus propios familiares, y aún así callamos, vemos para otro lado, como si no quisiéramos contaminarnos con la miseria de nuestros vecinos.

Pero todos somos responsables, todos y todas debemos velar porque los niños de nuestra comunidad, de nuestra cuadra, y de nuestra familia sean felices y puedan tener una vida digna.

Para eso, no hace falta un día al año, es un compromiso diario porque ellos son el presente y futuro de nuestro país.


(Lucha Diaria publicada el martes 30 de septiembre del 2008 en el Quetzalteco)

4 comentarios:

la-filistea dijo...

Exactamente un compromiso diario!. Un llamado a la solidaridad infantil.Como siempre exelentes tus letras Lucía.

Unknown dijo...

Gracias vos.. filistea.. cuesta sobre todo con los hijos propios

monimoni dijo...

FELIZ DIA DEL NIÑO PARA TÍ... PORK AI NIÑOS K NUNKA MUEREN DENTRO DE NOSOTROS...

*TAMPOCO HE VISTO GASOLINA PERO ME EMOCIONA MUCHO...

XOXO

MONIMONI

PROSÓDICA dijo...

tenés razón Lucía, es una cosa de hora a hora y cuesta con los hijos propios. ¿qué propones, conscientización?.... cuesta tanto sensibilizar a una población acostumbrada a ser insensible para sobrevivir.

Buena Reflexión, Lucía.
Abrazos.