miércoles, 19 de febrero de 2014
Propuesta 4
Sé de algunos a quienes les gustaría que yo dejara de criticar tanto y mejor pasara el resto del año dando a conocer los esfuerzos que hacen buenas personas para mejorar la vida de los más necesitados. Me quieren más “proactiva” y menos “peladora”. Pero la crítica también genera cambios. Mis últimas tres columnas fueron propuestas para apoyar esfuerzos no gubernamentales ni institucionales que apoyan la educación de niños y niñas. Estoy segura que hay muchos más y que surgirán siempre más. Contribuir a mejorar la realidad, a encender corazones pusilánimes, a creer en el efecto mariposa o dominó es más fácil de lo que pensamos, solo hay que intentarlo. Se me ocurre por ejemplo una campaña para recaudar novelas negras, libros de misterio para donar a las estaciones de policía y fomentar así la lectura entre los agentes de seguridad. No importa si con el tiempo, se terminan robando todos libros y ya no quedan ninguno de uso común. Eso sería lo mejor que podría pasar, lo peor sería que se pudrieran en las estanterías. La indiferencia por nuestros compatriotas nos perjudica a todos. Ser rico en un país tan pobre es peligroso. Ser culto entre ignorantes da miedo. Es más seguro compartir y más humano ser solidario con el conocimiento. No toda ayuda implica dar dinero, hacer un cheque o comprometerse económicamente. Se puede colaborar con buenos proyectos, apuntarse de voluntarios en tareas complementarias como hacer páginas de Internet, crear eventos de recaudación de fondos o promocionando campañas benéficas. Lo importante, creo yo, es no perder las ganas de hacer algo.
Todas mis columnas salen también en ElPeriódico.
miércoles, 12 de febrero de 2014
Propuesta 3
Una de las situaciones que más me indigna y entristece son los casos de las niñas mamás. En Guatemala la cifra de niñas menores de 14 años embarazadas es indignante y escandalosa. Según datos de UNICEF cada día once niñas guatemaltecas se convierten en madres. En más del 80% de los casos fueron violadas por un familiar o persona cercanas a ellas, y en la mayoría estos delitos quedan impunes. Las niñas se ven solas y sin educación obligadas a asumir el papel de madres. Además, aunque es ilegal, muchas son expulsadas del establecimiento donde estudiaban y acusadas o señaladas de inmorales o “fáciles”. El Observatorio en Salud Reproductiva, OSAR, es una organización que funciona gracias a donaciones y trabaja con estas niñas velando porque lleven un proceso legal en contra de sus agresores. Las apoya para que puedan seguir estudiando, ya que la mayoría vive en extrema pobreza. En esta ocasión OSAR está buscando cinco padrinos o madrinas que aporten una beca completa (Q300 al mes) o media beca (Q150) para pagar gastos de colegio, uniforme y útiles escolares a Lilian Dávila (14 años), Berta Aguilar (15 años), Heidi Hernández (14 años), Ericka Aguilar (14 años) y Jennifer Marroquín (13 años). Las cinco viven en Jalapa y son madres de pequeños niños, ninguna recibe ayuda económica del agresor/padre. Los patrocinadores recibirán a cambio fotos y calificaciones de las niñas. Más información escribir a Carlos Saravia del Colectivo de Protagonismo Infanto Juvenil de Jalapa, COPIJ, al teléfono + (502) 47615009 y 79223606 o al correo dsaravia1991@gmail.com
Lucha Libre publicada en elPeriódico el 12 de febrero del 2014.
martes, 4 de febrero de 2014
Propuesta 2
En San Juan el Obispo, a orillas del Volcán de Agua, se encuentra la aldea en que nació un escritor y maestro guatemalteco tan especial, activo e importante que el Estado Guatemalteco vió en él (como en tantos otros) a un enemigo poderoso (recordemos que la educación y la inteligencia son vistas como armas peligrosas) al que debían desaparecer. Probablemente sus iletrados asesinos, nunca leyeron ésta frase de Luis de Lión: ¿Por qué se empeña la muerte en matar, vanamente, a la vida, si la más humilde semilla rompe la piedra más fuerte? Y así fue como la semilla de Luis de Lión (no sé si la más humilde), ósea su hija Mayarí, ha logrado romper prejuicios y mentes cuadradas para continuar con el legado de su papá, cuidando la Biblioteca que él fundó hace 50 años en San Juan el Obispo. Y no solo lo cuidó, si no que lo amplió a Centro Cultural y Academia de arte, atendiendo a cientos de niños de escasos recursos. En marzo de 2004, el Estado de Guatemala aceptó su responsabilidad en la desaparición y ejecución de Luis de Lión ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) comprometiéndose a resarcir a la familia y comunidad, cosa que no sólo no ha cumplido, si no que ha estorbado en el trabajo de Mayarí. Por ejemplo, la Municipalidad de Antigua le ha quitado recursos, le ha negado un terreno y ahora le retiro un maestro. Mayarí no descansa, sigue buscando donativos para comprar dos computadoras, cuatro libreras, un mueble para guardar 30 guitarras y el sueldo de un maestro de arte. Donaciones o preguntas favor a escribir a mayarileo@yahoo.com o a mí.
miércoles, 29 de enero de 2014
Propuesta 1
Saber que somos capaces de modificar nuestro entorno, es algo que no debemos olvidar. Pienso en mi amigo Gregorio Cuyuch, al que conocí hace algunos años cuando viajé a su comunidad, Santa Clara Chajul, para hacer un reportaje sobre una telesecundaria que funcionaba con paneles solares. Al llegar nos enteramos que el Ministerio de Educación no había autorizado el funcionamiento de ese instituto a pesar del gran esfuerzo que habían realizado sus habitantes para lograr la donación del equipo. La aldea está conformada por sobrevivientes de las Comunidades de Población en Resistencia (CPR), guatemaltecos que durante la guerra quedaron en medio de dos fuegos y sobrevivieron en las montañas, los mismos que supuestamente serían prioridad en educación y salud luego de la Firma de la Paz y que fueron olvidados por el Estado. Los niños de esa lejana región no tenían otra alternativa para estudiar secundaria, los años pasaban y la burocracia parecía una trampa difícil de salvar. Sabía que un simple reportaje no cambiaría la situación así que le sugerí a Gregorio que fundara una asociación y que yo me encargaría de ayudarlo a conseguir becas para los estudiantes. Pasaron varios años ya, se graduaron algunos niños y niñas, y la ayuda sigue siendo importante para los que vienen atrás. Con solo 150 quetzales mensuales, un adolescente ixil puede continuar sus estudios o ese dinero puede servir para pagar parte del sueldo de un maestro extra para la telesecundaria. Pida información a: cuyuchbecapaz291296@gmail.com o a mi correo electrónico.
miércoles, 22 de enero de 2014
No a la Mano Dura
Podríamos haberle preguntado a una madre cualquiera si la mano dura funciona, antes de querer experimentarla como política de un país, pero no lo hicimos. Según el Informe Regional de Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) Seguridad ciudadana con rostro humano: diagnóstico y propuestas para América Latina la violencia no acaba con la violencia. Este informe evalúa la situación de inseguridad en el continente hispano hablante y las políticas gubernamentales para contrarrestarla. Descubrimos el agua azucarada; la represión aumenta la violencia. En países como Brasil, México, Guatemala, El Salvador y Honduras, en donde se ha intentado combatir los asesinatos con mano dura, solo se ha logrado el incremento de estos y el fortalecimiento del crimen organizado. Mientras que en República Dominicana y Colombia donde se ha apostado por la prevención y la reinserción, se han registrado menos hechos criminales. ¿Qué país queremos los guatemaltecos? ¿Queremos fortalecer el sicariato y encerrarnos cada vez más entre cuatro paredes y alambre espigado o preferimos mejorar las condiciones de vida de nuestros compatriotas? Según datos del INE, Instituto Nacional de Estadísticas, en Guatemala existen 9.7 millones de personas en edad de trabajar, de ellos el 69 por ciento trabaja en el sector informal; no cuentan con prestaciones ni contrato laboral. Tanta gente desocupada es caldo de cultivo perfecto para la violencia. Hay que cambiar estas condiciones. Educación, arte y deporte para salir de la miseria y la muerte.
(Columna de opinión publicada el miércoles 22 de enero del 2014 en elPeriódico).
miércoles, 15 de enero de 2014
De colegios
Tengo amigas que desde que llevan a sus hijos en la panza, ya están en lista de espera para encontrar cupo para tal o cual colegio. Otros realizan grandes peregrinaciones en busca del lugar perfecto para que estudie su retoño. Algunos más empeñan hasta la vida con tal de tener a sus niños en el colegio de moda, el que les asegure un futuro brillante. Pienso que se sobredimensiona el lugar de estudios en la vida de un niño. No existe ningún colegio o escuela en el mundo que sea capaz de garantizar la felicidad de un infante, ni siquiera el éxito profesional o la pertenencia a tal grupo o clase social. Pasamos gran parte de nuestra vida en las aulas, pero las experiencias que nos marcan o nos hacen ser lo que somos, rara vez provienen de la escuela o colegio. Estoy convencida que es en el hogar donde aprenderemos a ser personas de bien o de mal, a ser destructores o constructores. Es a través del ejemplo de nuestros padres que vamos formándonos.
Aunque aprendí a leer en el colegio, fue en mi casa donde conocí el verdadero valor de un libro y la importancia que este puede tener en la vida. El amor y la pasión por la lectura son herencia de mis padres, no de mis maestros de Literatura. Y así, cada cosa. Las experiencias más valiosas y enriquecedoras, pocas veces provienen del aburrido y predecible sistema educativo. Las personas más exitosas rara vez son las que tenían mejores notas en el colegio. Muchos autodidactas tienen más oportunidades laborales que aquellos borreguitos que fueron a los “mejores” colegios del país.
Así que no se hagan tantas bolas…
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