martes, 2 de diciembre de 2008

¿En qué cree el diablo?

La prensa dominical nos trae a veces sorpresas noticiosas. Una encuesta para medir nuestra mágica concepción de la realidad. Un bosquejo de la mente mística de los guatemaltecos. Un juego para medir con porcentajes la capacidad de asombro del chapín ante los fenómenos sobrenaturales. Incoherentes cifras del realismo mágico en la Eterna Primavera.
Ochenta por ciento, francamente nos son supersticiosos. Cincuenta por ciento creen en el diablo. Eso nos da un treinta por ciento de escépticos que creen en Satanás. ¡Que milagroso pensamiento científico mágico! Faltó preguntar cuántos ya escribieron su carta a Santa Claus, cuántos creen que Portillo terminará en la cárcel y cuántos están a favor de la virginidad de María. Seguramente las respuestas nos llenarían de gozo carismático.
Con razón en Guatemala son mínimas las denuncias de violencia intrafamiliar. Eso explica el porqué los vecinos no testifican en los juzgados cuando son testigos de golpes y maltratos a las mujeres.
Es que seguramente fue La Llorona. No era los gritos, ni los llantos de la Juanita pidiendo ayuda ante el salvaje que la deja moreteada sin compasión. Sólo era una leyenda basada en la vida de una mala mujer.
Como el borracho idiota que sube al carro cerrando un ojo para poder ver, calculando para meter la llave en el agujero de arranque y no en su nariz. Ese es de los que cuida El Cadejo, luego de romper las bolsas de basura. No importa si en el trayecto a casa, en su máquina de muerte se pasa llevando a un par de cristianos.
Talvez no se encomendaron a Dios, quizá fue la voluntad del Santísimo. No hay que cuestionar los designios del Señor. Por eso los convivios son sagrados. Nadie olvida la opera prima de Jesús, en cuestión de milagros: el vino es más alegre que el agua.
Diciembre es el mes más místico del año, nos da tiempo para demostrar nuestra fe. Por supuesto, después de quemar al Diablo. Mejor si vivo para que sufra mucho. No ven lo malo que es el condenado. Si, que sufra mucho. Fuego para quien vive en el fuego.

Cien por ciento de los encuestados creen que es un buen castigo.

(Lucha Diaria publicada el martes 2 de diciembre del 2008 en el Quetzalteco)

2 comentarios:

Miss Penny Lane dijo...

Cuando un compa mío me contó que cree en el infierno (así como lo pintan) no pude evitar matarme de la risa...
Es que por una lado nos exigen no soñar ni imaginar, y por el otro nos sugieren creer toda esa sarta de zanganadas...

saludos...

Leon dijo...

Bueno... en los USA una reciente encuesta revela que el 98% de la gente cree que Dios puede curar cualquier enfermedad terminal, en Inglaterra, otra, mucho más vieja, que la gente aún cree, como yo, en la reencarnación y que en la Francia y Alemania profundas todavía se ven ondinas, hadas y gnomos. Pero, como decís, más allá del encanto y la inocencia del folclore, está la justificación de nuestros actos por fuerzas sobrenaturales. Como decían antes las viejitas, "el diablo me empujó la mano...".