martes, 9 de diciembre de 2008

Querido Santa:

Tendría que empezar con decirte que soy una escéptica. Dudo de la veracidad de tus barbas blancas y de tu desinteresada intención de filántropo para niños y niñas. Dudo de tu panza bonachona y de tu risa fácil. Seguramente es culpa de mis padres (como todo). Fui una niña a la que nunca engañaron, en la que no sembraron la semillita de la fantasía ni de la mentira. Tuve siempre a la mano muchos libros, ahí leí todo lo permitido y también lo prohibido. Y en ninguno de esos libros encontré ni rastro de tu historia, ni una foto, ni una cita verdadera de tu vida.
Pero ha pasado al tiempo, el mundo ha dado muchas vueltas. Y yo he caído varias veces en esos interines. Se han derrumbado mis creencias, he edificado nuevos dioses, los he vuelto a despedir. Y a veces, cuando en el Olimpo de mi alma no encuentro nada, pienso en ti y en tu capacidad de seducción mundial. Ahí estás, logrando acaparrar la atención en cada rincón del planeta donde alguien toma una Coca Cola.
Eso me ha llevado a reflexionar en tu poder. Y bueno, ya que los presidentes no hacen milagros, ya que el Congreso es incapaz de cambiar la más mínima realidad, ya que los dioses andan creando nuevos mundos, pues talvez Santa pueda hacer milagros.
Y aquí estoy yo, desde la humildad de mi existencia, mandándote una carta al Polo Norte para pedirte unos humildes regalitos para algunas personalidades de Guatemala que me ponen nerviosa y de mal humor. A los congresistas del país, me gustaría que les dieras una dosis de dietilamida de ácido lisérgico con el fin de alterarles la conciencia y llevarlos a un estado místico de meditación y reencuentro con su ser. Quizá así se den cuenta del papel que tienen en la historia nacional y de la forma en que podrían cambiar el rumbo del país en un mejor sentido si tan sólo tuvieran la intención de hacer el bien y no el mal. Un encuentro con su conciencia y su ser en medio del universo, les caería de maravilla. Al ex presidente Portillo, a Reyes y a su corte de malandros, regálale un viaje sólo de ida a Pavón. A los ministros del país, un poco de ética, moral y unas pilas recargables con energía limpia.
Esto para empezar, dependiendo del resultado…te pido más…

(Lucha Diaria publicada en el Quetzalteco el martes 9 de diciembre del 2008)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Jajajaja, que buen post..Yo quisiera que estos pedidos a Santa se repliquen también en mi país, el Perú, donde los políticos son realmente impresientables. Un beso Lucha y nunca dejes de escribir!
Adri

Lucha dijo...

Gracias Adriana... te imaginas en una sesión del congreso todos enfiestados... pero con acido, que cague de risa