martes, 29 de enero de 2008

Fin del juego


Acompañada de la palabra suicidio siempre se cuela otra: tristeza. Una tristeza seca como ver un hermoso árbol marchito. Sólo en este primer mes del año en Guatemala, las cifras hablan de treinta y tres personas que se han quitado la vida.
El desamparo existencial cayendo como un manto sobre los corazones.
Una sociedad que no permite soñar ni mucho menos estimula que las ilusiones se cumplan. Un país dónde la vocación personal no es algo que se aproveche y ni estimule.
Ciudades con alma de concreto y religiones de Cash, débito y crédito donde el deseo material es el único que nos permiten sentir. Un mundo que gira sobre el ego. Nos venden con la misma cara; municiones y armas, encima nos regalan el argumento para usarlas. Eternas odas a la juventud, belleza y riqueza muestran el supuesto único camino para el éxito y la felicidad.
No existen mercados de sueños, ni la plenitud se da a plazos.
¿Quién no ha vivido la soledad como una piedra? ¿Quién no quisiera encontrar el sentido último de la puta vida?
Aceptar nuestra fragilidad humana puede ser un primer paso para pedir ayuda y salir de una depresión. O empezar a vernos como parte de un todo. También se puede acudir al psicólogo, a la iglesia, a un grupo de apoyo o volcarse en el trabajo y el amor.
Los mayas quiches acuden al ajq’ijab’ en busca de “esperanza”. El terapeuta del alma y de la mente consulta el calendario maya. A partir del día de nacimiento del paciente establece el nahual y es más fácil ver el mapa que le permita reconstruir su armonía interna.
Algo así como encontrar el sentido de la vida, que quizá es más simple de lo que creíamos. La ilusión de un libro por terminar de leer, el deseo por ver crecer una planta o las ganas de conocer algún lugar.
Vale la pena aprovechar que quedan mil y una noches para pensarlo otra vez.

(Lucha Libre del 30 de enero del 2008, publicada en elPeriódico)

2 comentarios:

El Dilema dijo...

todo ha cambiado y seguira cambiando las letras para la membrana como les llamo no cambian cambia el sentido en el que se aplica...

PD: primera vez que leo tu blog pero me enculo seguire pasando tenelo por hecho

Anónimo dijo...

Muy buen post, me gusto lo de Cash, ademas igual yo primera vez que te leo, muy bien muy bien.